El capitán del «Spiridon» se ve «como un preso al que le hacen pagar la celda»

R. Castro A CORUÑA

A CORUÑA

La Autoridad Portuaria demandó a los responsables del buque para cobrar las tasas de atraque El carguero está retenido desde hace cinco meses por un supuesto vertido en el mar

09 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Soy como un preso al que le hacen pagar la celda». Por medio de su representante jurídico, el capitán del Spiridon , Ahmad Bayzeid, trasladó ayer al juzgado la difícil situación que atraviesan los tripulantes del carguero, que llevan más de cinco meses retenidos en A Coruña por un supuesto vertido de hidrocarburos frente a la costa gallega. El caso se trató ayer en el juzgado de primera instancia número 7. Este proceso no afecta a la cuestión de fondo, el presunto delito ecológico que mantiene al buque fuera de servicio, sino a un daño colateral: la deuda que la Autoridad Portuaria reclama al armador en concepto de tasas de atraque. El Spiridon atracó en A Coruña el 23 de agosto, y el organismo rector del puerto le exige a su propietario 29.436 euros por el espacio que ha ocupado en el muelle del Este. Hasta ahora, la naviera rechazó la legalidad de la deuda, y la Autoridad Portuaria inició la demanda judicial. Ayer debía celebrarse la primera vista del juicio ordinario, pero, por si el caso no fuese ya ciertamente complicado, la jueza suspendió la sesión. No reconoció la capacidad del capitán para actuar en representación del barco, y anuló la citación. El abogado del Bayzeid cree que los dueños del Spiridon no tienen por qué abonar las tasas. «El barco no está aquí voluntariamente -indicó el letrado-. El tiempo de atraque lo debe pagar Capitanía Marítima, que es la institución que nos retiene». El presidente de la Autoridad Portuaria, Guillermo Grandío, lo ve de otra manera. Durante su visita a la lonja, indicó que este organismo tiene la obligación de aplicar las tarifas correspondientes, independientemente de que el armador se las reclame después a la Administración. Con todo, lo que verdaderamente impide al barco abandonar la ciudad es el expediente instruido por la Dirección General de la Marina Mercante, a instancias de la Capitanía Marítima. El armador pagó los 41.400 euros fijados en la propuesta de sanción por el supuesto vertido, pero esta propuesta aún no es firme y el proceso se ha dilatado. En el Spiridon quedan el capitán y trece tripulantes. Dos se marcharon por motivos médicos y a otros se les acabó el contrato de trabajo.