El Vial 21 enfrenta al alcalde de Bergondo con el BNG y el PP local

Pacho Rodríguez A CORUÑA

A CORUÑA

El Vial 21, de momento, es un cruce de acusaciones. Ni el alcalde de Bergondo, José Fernández Ramos, ni el portavoz del PP en el mismo municipio, Jaime Ríos Gigirey, ni por alcance el ex alcalde de Sada, Abel López Soto, coinciden en las apreciaciones acerca de quién fue el que dijo sí a la carretera, como especificó la Xunta a la hora de justificar un proyecto que, en su controversia, ha dado paso hasta a la creación de una plataforma popular. El regidor bergondés dedicó ayer todas sus energías a desmarcarse de cualquier tesis que le sitúe al frente de una iniciativa que ha puesto en pie de guerra a buena parte de su municipio: «Ni antes, ni después, el Ayuntamiento de Bergondo nunca cambió de opinión respecto al Vial 21. El impulsor del proyecto fue López Soto, que sigue jugando a cambiar su discurso». Se da la circunstancia de que Flor Maceiras, representante del BNG en el municipio, sí ha mantenido desde el principio una postura clara en el sentido de rechazar el proyecto del Vial 21, pero el primer edil se refiere a los intereses sadenses a la hora de encontrar a quienes apoyaron la carretera que debería conectar el municipio mariñano con la A-9. Por su parte, el grupo municipal popular dirige sus críticas a Fernández Ramos y le califica como «culpable de la puesta en marcha del Vial». Otra de las críticas en las que se basan los concejales del PP, liderados por Jaime Ríos, su sustenta en la falta de consulta previa con los vecinos que se verán afectados por la infraestructura. Posturas responsables La réplica de Fernández Ramos, que aprovechó la circunstancia para reiterar que su rechazo no implica críticas a Política Territorial, exigió a los ediles del PP que mantengan posturas responsables a la hora de defender sus intereses. «Lo que no puede hacerse es apuntarse a un bombardeo, como lo hacen ahora», afirmó el alcalde. Fernández Ramos reiteró que López Soto pidió el Vial en una comisión del Consorcio.