Una mujer acudió ayer a los tribunales «con ánimo de contar lo que durante tantos años calló». Esta vecina de Coirós, de 60 años, acusó a su marido de haberla golpeado en febrero del 2001 en el transcurso de una discusión sobre el hijo de la pareja. Era la primera vez que acudía al cuartelillo de la Guardia Civil para denunciar una paliza, pese a que hubo decenas de episodios similares durante los más de treinta años de matrimonio, según confesó. Pero nunca le había comentado nada a nadie «por vergüenza», tal y como reconoció en el juicio. Condena El hombre se sentó ayer en el banquillo de los acusados desde donde respondió por un delito de malos tratos en el ámbito familiar, por el que el fiscal pide para él una pena de un año de prisión. El procesado negó los hechos que le imputan. Juró que el 26 de febrero del 2001 no abofeteó a su ex mujer en ningún momento. La supuesta víctima de malos tratos dice lo contrario. Recordó que en aquellas fechas, su ex marido discutía mucho con ella por la supuesta afición del hijo de ambos a los porros. Tampoco le gustaba al marido que su hijo fuese a vivir con su novia a la casa familiar. En una de esas discusiones, según la denunciante, el ex marido le propinó una fuerte bofetada en el rostro que la tiró contra un seto, produciéndole una importante herida en la ingle. Los hijos del matrimonio declararon que desde que tenían uso de razón, su padre agredió a su madre. A veces, según confesaron, con un palo.