Reportaje | Los artefactos más singulares de A Coruña Cepillos electrónicos, ascensores parlantes, limpia mascotas automático, cubre paraguas... la inventiva humana ha llenado la vida local de curiosidadess
10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Los ingleses, con ese don que tienen para inventar palabras que suenen bien y además valgan para nombrar decenas de cosas, le llaman gadget. Como el inspector. La traducción literal es artefacto, aunque la palabra quizás no se ajusta a los pequeños milagros tecnológicos que se reparten a pie de calle desde la Torre hasta A Pasaxe. En la iglesia de San Jorge, por ejemplo. Los sacerdotes de ese templo tienen su milagro económico: un cepillo electrónico para que los fieles dejen de lado la calderilla y saquen la Visa. «El 95% sigue siendo de hucha, lo de la tarjeta es sobre todo para gente de paso», aclara el conserje. La máquina, en reparación hasta dentro de un mes, se instala a la entrada de la iglesia, y el interesado no tiene más que pasar la tarjeta, marcar su clave y especificar su donación. «No hemos puesto un límite de dinero para la limosna», detallan en el templo. Grabador Lo que sí tiene precio fijo es otro artilugio situado a un par de minutos a pie de allí, en la calle Panaderas. «Salió hasta en el telediario», presume Jesús Fernández, camarero del pub El Feudo, mientras conecta la máquina. Se trata de una grabadora de cedés para clientes de cafeterías. «El usuario se trae el original y aquí se puede comprar el disco virgen. No la tenemos encendida porque grita demasiado, así que la conectamos cuando alguien quiere grabar un cedé», dice. ¿Grita la máquina? Una voz femenina con tono metálico da la bienvenida a un volumen bastante elevado, que atrae la atención de medio local. La voz invita a comprar un cedé y a copiar un disco, al módico precio de uno o dos euros, según lo que se quiera reproducir. ¿Y los derechos de autor? Jesús le da la vuelta a la máquina. «Es por los de la SGAE (la Sociedad General de Autores y Editores)», justifica, señalando un aviso pegado al aparato, en el que un bufete de abogados aclara que el aparato es completamente legal. Vuelve a girar el Copyplay -que así se llama el aparato-, y señala una pegatina en su parte inferior. «El cedé que compras ya incluye el canon de la SGAE», dice. Paraguas plastificados El cuadro de un comercio o una oficina coruñesa en invierno suele incluir decenas de paraguas mojados, empapando un suelo que las pisadas dejan lleno de agua ennegrecida. Para eso también hay gadget. Tanto la oficina On de Caixa Galicia, en el Cantón pequeño, como el Materno Infantil, cuentan con un plastificador de paraguas. El sistema es sencillo: el cliente llega con el paraguas mojado, lo introduce en la máquina y ésta lo cubre de plástico para evitar que moje el suelo durante la visita. Fotos del siglo XXI La evolución del legendario fotomatón lleva ya un tiempo en las calles de la ciudad. En la calle Real, la Gogh's Workroom dibuja caricaturas del fotografiado, y en Linares Rivas la Fotovisión enmarca la foto en un cartel de Se busca, un corazón... En cuanto a la fotografía digital, la palma se la lleva Artús, en Riego de Agua. El cliente lleva la tarjeta de memoria con sus fotos y una máquina que parece un cajero automático las graba en un cedé, e imprime en papel las que quiera.