El alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, evitó ayer pronunciarse sobre el posible cambio del topónimo por parte del pleno municipal. Para Vázquez, «esa posibilidad queda abierta en la nueva Ley de Grandes Ciudades», aunque descartó aplicarla de inmediato. «Ese tema se tratará en su momento», informó Vázquez. Según la Mesa, las sucesivas sentencias judiciales han confirmado que la designación de los topónimos corresponde exclusivamente a la Xunta. Por eso, el presidente de la entidad calificó de «falacia» la posibilidad de alterar la forma A Coruña como topónimo oficial de la ciudad ya que, en su opinión, la Ley de Grandes Ciudades, sólo introduce el matiz de la mayoría absoluta (que sí posee el PSOE en María Pita) frente a los dos tercios que se exigía en la anterior legislación. Vázquez confirmó ese cambio legal, aunque desde el Ayuntamiento se insiste en la necesidad de lograr «que las dos lenguas oficiales convivan de forma totalmente normal».