Historias de A Coruña | La visita de un premio Nobel Lawrence Klein participó en el primer Congreso de Economistas de Galicia
06 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Pocos dudan que entre los visitantes de postín que han visitado la ciudad estuvo Lawrence Klein, premio Nobel de Economía en 1980. Lo hizo con motivo del I Congreso de Economistas y Economía de Galicia, en marzo de 1986, que sirvió para abrir el entonces nuevo Palacio de Congresos en la antigua cantera de Santa Margarita. Su conferencia magistral versó sobre la econometría y la construcción de modelos que permitieron analizar los fenómenos macroeconómicos y la formulación de políticas de actuación en el terreno de la economía. Ante una sala abarrotada de público (igual que con la intervención de John Kenneth Galbraith), el profesor Klein habló sobre la simplicidad o complejidad de los modelos matemáticos a utilizar para el análisis. En cuanto a las discusiones existentes entre los economistas sobre esos modelos, señaló que la economía de un país y, por supuesto, la economía mundial era algo tan complejo que difícilmente podía ser representado por modelos simples. Analizó, también, la teoría económica y sus recientes crisis, apuntando que abandonar la teoría keynesiana y adentrarse en un mundo de nuevas aproximaciones teóricas, sin comprobación ni fuertes argumentos, no era lo adecuado. Klein visitó La Voz de Galicia y Antena3-Radio. En el periódico fue entrevistado por el jefe de la Sección de Economía, Fernando Salgado. He aquí algunas de sus respuestas, siempre interesantes: «Ronald Reagan es un presidente muy ideológico y resulta que yo no comparto su ideología». «En los últimos cuatro o cinco años, Europa ha dependido demasiado de los Estados Unidos». «Las nuevas tecnologías desplazarán a los trabajadores de sus empleos en el futuro». «Es muy difícil que una región esté en posición de desarrollo únicamente en base a la agricultura». «Creo que la reducción de la jornada laboral es una buena fórmula para evitar la pérdida de empleo motivada por la introducción de nuevas tecnologías». «La caída de los precios del petróleo, del dólar y de los tipos de interés puede ser beneficiosa para el mundo a corto plazo». «El problema de la deuda exterior de muchos países, no sólo de América Latina, tiene implicaciones muy serias en los nuevos sistemas bancarios internacionales. En 1982 estuvo a punto de producirse una crisis financiera mundial que se evitó por los pelos. Yo creo que los plazos de amortización deberían alargarse y los tipos de interés rebajarse». Curiosamente, al café-coloquio con Klein y Galbraith no pudieron acudir los periodistas, haciéndolo únicamente los fotógrafos. «Seguramente -señalaría el jefe de Economía Fernando Salgado en La Voz- porque la imagen molesta menos que las palabras». Flemático y profundo Mientras la otra estrella del Congreso, John Kenneth Galbraith, estuvo siempre agudo y socarrón, cuando no sarcástico, Klein, casi calvo, con gafas y pajarita, mantuvo siempre el tipo, estando más flemático y profundo. El conselleiro de Economía de la Xunta, José Antonio Orza, anunció su ausencia en el último momento, por lo que no hubo contrapeso autonómico a la intervención del ministro Abel Caballero. Klein, igual que Galbraith, pasó por el Ayuntamiento a firmar en el libro de oro de la ciudad, en presencia del alcalde accidental, Federico de la Fuente. Klein estampó una firma econométrica, mientras Galbraith bromeó con los presentes sobre el peso de las rúbricas de las celebridades que han pasado por el palacio de María Pita.