Sólo podría actuar si el rector en funciones renunciase ante el claustro Educación asegura que, de intervenir, vulneraría la autonomía universitaria
30 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La Xunta no contestará a la carta de dimisión que Alfonso Barca, rector en funciones de la Universidade da Coruña, presentó el pasado viernes en Santiago, en la que ponía su cargo a disposición del presidente Manuel Fraga. Al parecer, no tiene competencias para intervenir en el asunto. Según se asegura desde el gabinete de prensa de la Consellería de Educación, «la Xunta no tiene potestad para admitir o rechazar la renuncia». «Sería interferir y vulnerar el principio de autonomía universitaria de las instituciones académicas», añadieron. El departamento de Celso Currás señaló también que sí tendría competencias en caso de que el rector en funciones hubiese dimitido ante el claustro. «Entonces habría que ratificar la decisión», explicaron. Por otra parte, Educación reiteró ayer que el nombramiento de José María Barja, que salió elegido nuevo rector coruñés el pasado 2 de diciembre, será uno de los asuntos que entrarán en el orden del día del Consello de la Xunta del 8 de enero.