El BNG alimenta el pacto

Pacho Rodríguez A CORUÑA

A CORUÑA

En directo | Anxo Quintana visita Sada Los nacionalistas arroparon ayer al alcalde, Abel López Soto, y reafirmaron el papel del gobierno de coalición para garantizar el futuro del municipio

20 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Anxo Quintana, el líder del BNG, pasó por Sada para reforzar el mapa municipal nacionalista y con la esperanza de que este Concello mantenga sus siglas en la alcaldía. Era día de feria y de buen tiempo, y hasta la banda municipal ofrecía un concierto en la casa Pintor Lloréns, una de las aficiones confesas de Abel López Soto, alcalde sadense. Los dos líderes, el nacional y el local, se pasearon entre los puestos del feirón en una charla privada que sólo se detuvo cuando Quintana se compró una hermosa pieza de pan. Fue la forma simbólica que dejó claro que hay alimento para acompañar la ensalada política que gobierna el municipio. «¿Y qué hace aquí la tele?», preguntaba una señora. «Ah!, ¿El alcalde es ese señor? No le había visto nunca. Pero yo voto al BNG. Al de la barba blanca», afirmaba la mujer sorprendida por los focos de las cámaras. Quintana y López Soto, con Carlos Aymerich en discreto segundo plano, junto a representantes municipales como Ximena Campos, edil nacionalista perteneciente al gobierno local, recorrieron las calles de Sada sin despertar mucha más atención. La comitiva no parecía tener tampoco muchas ganas de caer en un paseo populista. Antes, en la propia sede del Concello se explicaron las líneas generales de cuál es la postura del BNG ante la convulsa vida política local, ahora amenazada por el ex alcalde Ramón Rodríguez Ares. No hubo novedades. Se apoya el pacto como forma de «compromiso da rexeneración democrática», señaló Quintana. López Soto, por su parte, prefiere mirar hacia adelante y al trabajo que el gobierno local tiene en marcha. No hubo presencia de los otros miembros del pacto a cuatro bandas que rige los destinos de Sada. Los nacionalistas se mostraron serenos ante lo que pueda pasar. Aunque nada se supo del regalo envenenado de la moción de censura (que, a todo esto, de llegar lo haría el 4 de enero desde Argentina), subyacía en el encuentro el deseo de que vuelva la normalidad. «Quen queira pór en risco o avance que para Sada significa este Governo terá que responder, máis cedo que tarde, perante a cidadanía», reivindicó Quintana. El BNG insistió así en la necesidad de que se garantice el imperio de la ley. Una forma directa de reclamar al PP que frene los ímpetus de gobierno de Rodríguez Ares.