«Todavía somos hijos de la cultura del papel y la ventanilla»

La Voz N.M. | SANTIAGO

A CORUÑA

Entrevista | Fernando Pedro Méndez González

16 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?n España apenas quedan bienes inmuebles no inscritos en el Registro de la Propiedad. Y los que no lo están se concentran en el norte de León, en Asturias y en Galicia. El decano-presidente del Colegio de Registradores de España, Fernando Pedro Méndez González, inauguró ayer en A Coruña las nuevas instalaciones de los siete registros mercantiles. -Viene a trabajar... -El edificio de A Coruña es el primero que inaugura el Colegio de Registradores en esta nueva etapa. Estamos empeñados en un proceso de modernización muy intenso en todos los terrenos. Uno de ellos es la instalación de registros en edificios que tengan todas las comodidades de cara a la adecuada prestación de este servicio público. -El Registro es un organismo de peso, literalmente... -Sí. En los registros de España hay más de dos millones de tomos. Nuestras sedes tienen que tener una resistencia que supera la normal para un edificios de oficinas. -Y si arde el papel ¿nos quedamos sin propiedades? -No pasa nada, tenemos copias de seguridad y los archivos están digitalizados. Hoy la seguridad informática es mayor, pero todavía somos hijos de la cultura del papel y la ventanilla. Durante la Guerra Civil sí que ocurrió y hubo que organizar sistemas de recuperación de propiedades destruidas porque los títulos habían sido quemados. La experiencia ha sido muy valiosa para ayudar a otros países que están implantando sistemas registrales -¿Por qué se deben registrar las casas y las fincas? -Antes de registrarlas, son activos físicos. Una vez inscritas, se convierten en activos económicos y se pueden usar para obtener un crédito e iniciar así actividades empresariales. -¿Registrar es caro y engorroso? -A veces puede ser engorroso y a veces puede ser caro. Pero normalmente no lo es. Lo que sucede es que si un individuo no sabe qué le da el Registro a cambio, pague lo que pague le parecerá caro. -¿Y qué ofrece? -Le garantiza que cuando adquiere una propiedad registrada, pase lo que pase la finca es suya, nadie puede venir a reclamársela.