Pintores sin fronteras

Bea Abelairas
B. Abelairas A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Un grupo de adolescentes repara viviendas de gente sin recursos en su tiempo libre La firma Rehabitec donó los materiales necesarios para la ejecución del proyecto

13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?uando los problemas económicos achuchan a una familia, nadie es capaz de pensar en si la casa necesita reformas, aunque sea una de las cosas que pueda hacerle más feliz. Pintar las paredes no es crucial, pero supone un empujón esencial en algunas vidas, éste es al menos uno de los lemas de los integrantes de Cooperación Internacional, que desarrollan un proyecto para rehabilitar las viviendas de familias o personas sin recursos. Materiales donados «Buscamos voluntarios entre estudiantes de secundaria y universitarios; conseguimos que la firma Rehabitec nos diese los materiales y nos pusimos manos a la obra», asegura Alfonso Novoa, uno de los coordinadores de la iniciativa. «Me habéis dejado la habitación como nueva, muchísimas gracias», exclamaba ayer uno de los beneficiados por el primer trabajo del grupo. «No es una broma, esto cansa», aseguraba Javier, uno de los voluntarios, mientras daba blanco al pasillo de la vivienda. «Eso sí, está muy bien, la gente lo agradece mucho y es genial ver lo bien que queda la casa», añadía su amigo Manu. Junto a ellos trabajaban otros tres compañeros de primero de secundaria, todos de 16 años: Pochi, Manuel y Andrés. «Nos preguntó el profe y nos anotamos los cinco. Seguro que repetiremos. No sólo pintamos, también arreglamos cosillas como esa grieta de ahí», explicaba Andrés. «Hoy cuando los recogí temprano para venir aquí a trabajar me di cuenta de que la mayoría de los chicos de su edad estarían durmiendo, después de la época más dura de exámenes. Tiene mucho mérito el esfuerzo que hacen, sobre todo porque se han presentado muy pocos voluntarios a pesar de que hemos pedido ayuda en muchas partes», explicaba el coordinador del proyecto. «Eso sí, luego salimos igual, aunque estemos rotos de cansancio», advertía uno de los chavales.