«Aquí no se puede aparcar»

La Voz

A CORUÑA

I.R.F., de 31 años, se trasladó hace dos semanas a vivir en Santa Cristina. La mañana de ayer la pasó limpiando los cristales de su coche, una de las dos víctimas de los vándalos nocturnos. No llegó a verlo volcado. «A las ocho de la tarde lo dejé aparcado, pero aquí no se puede aparcar», resalta mientras hace balance de los daños del coche antes de ir a la Guardia Civil a presentar una denuncia. Su Renault Clío blanco estaba bien estacionado en la calle Humboldt, pero apareció volcado sobre la puerta del conductor. Presenta además del cristal y el espejo rotos, abolladuras. «Hay gente simpática y me tocaron sus bromas a mí», aseguraba el propietario del turismo, quien ironizaba ayer con que su recibimiento en Santa Cristina había sido a lo grande.