FRANCISCO DEIVE
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Francisco Deive aportó el punto de vista que faltaba. «Al margen de lo que decidan, podían cuidarlo. Iluminación pésima, mal pintado, cubierta en mal estado...», relató Deive. Este betanceiro cree que como edificio protegido necesita una mayor atención. El concurso de ideas para ofrecer propuestas acerca del uso municipal del palco de la música de Betanzos es considerado por el colegio de arquitectos de A Coruña como una «reflexión urbana previa, que no es un hecho consumado, por lo que cuenta con esa garantía de que se van a tener en cuenta todas las circunstancias». Alberto Unsaín, presidente de la delegación coruñesa del colegio, utilizó ayer un ejemplo gráfico para definir el carácter de esta actuación. «En edificios catalogados o en cascos históricos, lo que se haga tiene que ser como una operación de microcirugía en la que tiene que prevalecer el respeto y el cuidado», afirmó. Al lado de estas valoraciones, la opinión vecinal, aunque diversa, mantiene una constante: todo lo que se haga o no, debe respetar la estructura de una construcción singular que data de 1928. Diversos representantes de sectores socioeconómicos betanceiros se refirieron al fin último de la propuesta. Aunque ahora el gobierno local sólo se refiere a la opción de su uso municipal, y elude la oficina de turismo, los empresarios creen que se debe potenciar el sector más representativo de la localidad. Alberto Unsaín sí reiteró que la fórmula elegida por el equipo dirigido por Manuel Lagares es la más apropiada. «Lo bueno de un concurso de ideas es lo que aporta como reflexión sobre una parte de la ciudad», indicó Unsaín. Al margen de reiterar que toda intervención en el edificio ha de ser respetuosa.