Historias de A Coruña | El literato dio nombre a la cárcel en la que estuvo preso Melchor de Macanaz fue condenado por la Inquisición a pasar doce años en los calabozos del castillo de San Antón y en el edificio que hoy es sede de la Luis Seoane
24 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Fue, con Porlier, el duque de Veragua y Malaspina, uno de los prisioneros más distinguidos que estuvieron en los fríos e inhóspitos calabozos del castillo de San Antón. Sólo que, a diferencia de los anteriores, Melchor de Macanaz fue trasladado meses después de su ingreso, debido a su avanzada edad y deteriorada salud, al edificio que posteriormente se denominaría cuartel de Macanaz y que hoy es sede de la Fundación Luis Seoane. Melchor de Macanaz y Montesinos había nacido en Hellín (Albacete) el 31 de enero de 1670, en el seno de una familia noble, siendo el cuarto de siete hermanos. Estudió Humanidades en Valencia y Leyes en Salamanca, entrando después, en 1694, al servicio del rey Carlos II y después de Felipe V, destacándose como uno de los más preclaros representantes de la Ilustración por su espíritu liberal y reformista. En 1707, Felipe V encargó a un trío de expertos, entre ellos Macanaz, una reforma unificadora de la Corona. El dictamen se convertiría, prácticamente, en la Pragmática de ese mismo año. Intervino en las campañas de Portugal y Cataluña. Fue juez de confiscaciones de Valencia, intendente del Ejército de Aragón, presidente del Consejo de Hacienda y fiscal general del Consejo de Castilla, en cuyo cargo firmó un Pedimento , considerado como uno de los ensayos de política española más realistas de su época, lo que le indispuso con la Inquisición, que le juzgó y condenó. Desterrado a Francia, a partir de 1716, escribió obras importantes como Historia de la Religión y de la Iglesia , Refutación del jansenismo o Memoria para servir a la historia de España , en la que utiliza el molde literario de los testamentos burlescos, empleando la ironía para criticar los males de su patria. No volvería a España hasta después de la muerte de Felipe V. Macanaz jamás escribirá mal de este monarca, achacando sus desgracias a Isabel de Farnesio, el ministro Patiño y otros de sus consejeros, pues a su juicio el rey fue un monarca secuestrado por aquellos. Gibraltar Fernando VI le nombró ministro plenipotenciario y en 1747 marchó al Congreso de Aquisgrán, en Aix-Chapelle, para tratar el tema de Gibraltar. A pesar de las instrucciones recibidas, fueron tantas las presiones que actuaron sobre Madrid que el Rey le ordenó que abandonase las reuniones. Sus actividades en perjuicio de Francia y beneficio de Inglaterra, hicieron que el 3 de mayo de 1748 fuese detenido en Vitoria (en su casa se encontró un manuscrito titulado Daños universales de la monarquía y remedio de ellos ) y conducido a la cárcel de Pamplona. Finalmente fue enviado al castillo de San Antón, en A Coruña, lugar insalubre que hizo que su salud (tenía ya 78 años) corriese serio peligro. Fue por lo que tres meses después se le autorizó a trasladarse a un edificio próximo, donde iba a estar acompañado por su esposa, Maximiliana Courtois, y su hija, aunque finalmente no pudieron hacerlo.