Cronómetro | Ana Moreno Yáñez Su repertorio de violonchelo inauguró ayer un ciclo de la Fundación Barrié. Con sólo 18 años ya es una promesa gallega de la música clásica
17 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Ana Moreno, pontevedresa de 18 años. Empezó sus estudios musicales a la edad de siete, lo que nos da un total de 11 años de currículo melódico. Boccherini, Granados y Cassadó la acompañaron en la apertura del octavo Ciclo de Jóvenes Intérpretes de la fundación Barrié. -El de hoy (ayer) era un repertorio muy completo, pero ¿cuál es su especialidad? -La gente suele decir que en mí suenan muy bien las obras españolas, como Granados y Cassadó. La tierra tira mucho, vives más la música y eso se nota. -Juventud, galardones, ¿cómo le entró esa vena musical? -A mis padres les gusta mucho la música clásica, aunque ellos no tocan ningún instrumento. Cuando era pequeña me metieron en este mundo. -¿Y le gustaba? -Bueno, ya sabes... cuando eres pequeño sólo quieres jugar y todo eso. Antes tocaba casi por obligación, ahora le he cogido el gusto. Desde hace cuatro o cinco años soy yo la que lo vivo. -Usted estudia en una escuela superior alemana ¿cómo lleva lo del idioma? -Bueno... se hace lo que se puede, aunque si me pierdo sé encontrarme (risas). -¿Cómo acabó allí? -Hice unos exámenes que son como unas oposiciones: de 60 cogían a cuatro... -¿Ve la música como la protagonista de su futuro? -Por el momento me planteo acabar mis estudios (aún le faltan unos cuatro años y medio) pero sí, me gustaría. -¿Solista u orquesta? -¡Realista! A ver, me encantaría ser solista, pero es complicado vivir sólo de eso, por lo que pretendo entrar en una orquesta. -¿Alguna en particular? -En principio no... aunque me gustaría estar cerca de casa. -Nada de quedarse en Alemania, entonces.. -No creo que mis padres se vayan a trasladar allí. El Ciclo de Jóvenes Intérpretes continuará en el auditorio de la Fundación Pedro Barrié de la Maza el próximo 24 de noviembre, a las 20.30 horas, con un recital de piano a cargo de Alicia González Permuy. La entrada es gratuita. No se necesita invitación.