Existen muchas alternativas bajas en calorías para evitar el sobrepeso
13 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El postre es un plato imprescindible en todo menú de cierta importancia. Es el colofón a toda reunión gastronómica, ya que normalmente es el último que se sirve y es sinónimo de placer. La tradición occidental impuso que se presente algo dulce, quizás porque supone un añadido energético. Frutas, quesos, miel o distintas recetas de repostería son opciones válidas para poner la guinda a cualquier tipo de comida. Antes de servir este plato tienen que haberse retirado todos los objetos de la mesa y colocarse la vajilla y cubertería apropiada para la ocasión, así sea un postre de cuchara o de copa, o los postres de tenedor o de plato. La cuchara y tenedor de postre podría estar ya en la mesa si se opta por el protocolo, que recomienda colocarlos en la parte de arriba del plato o bien se pueden llevar con el servicio de postre. A la vista La presentación es uno de los puntos a tener en cuenta a la hora de servir este plato. Además, hay que destacar que todos los postres se cortan a la vista del invitado y en ningún caso, excepto que haya visitas sin previo aviso, se debe presentar un dulce que esté empezado. Es quizás el plato más esperado de cuantos llegan a la mesa. Existen distintas opciones, desde la más natural, que pasa por la fruta o la miel o la realización de postres caseros. Éstos, aunque están considerados como los más sabrosos, requieren cierta preparación, por lo que se ha impuesto desde hace años la compra o el encargo en las pastelerías de estos manjares. Formas irregulares La tecnología también ha llegado a este tipo de platos y existe la posibilidad de encontrar versiones más económicas ya preparadas, incluso en los supermercados, o escoger las versiones congeladas, lo que permite despreocuparse y tener siempre a mano un recurso si es necesario. En los últimos tiempos la decoración de los postres se ha modernizado y de los clásicos modelos redondo, rectangular o brazo de gitano, ahora lo que se imponen son las formas irregulares, el contraste de sabores con mezcla de dulce y salado e incluso la plasmación de fotografías en la parte superior. Los postres han dejado de estar asociados únicamente a las grandes celebraciones y se han incorporado poco a poco a la vida cotidiana. Así, opciones como el arroz con leche, el flan, las natillas, los yogures, los helados, las frutas en almíbar, el chocolate o incluso los bombones son habituales en todas las viviendas. Opciones «light» No todos los postres deben ser sinónimo de calorías. Existen opciones light para que los más golosos no teman perder la línea. Existen múltiples alternativas para no renunciar a ese placer. Batidos de frutas, requesón con miel o chocolate negro con té son algunas de las recetas típicas para quien quiera cuidar su cuerpo.