Reportaje | Dirección sin salida Los nuevos indicadores conducen a las instalaciones deportivas de A Barcala, que debían estar abiertas hace tres años y todavía no han sido inauguradas
11 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?n A Barcala hay una piscina, aunque más que una instalación deportiva parece un monumento, ya que todo el mundo la puede mirar, pero no tocar. El retraso de más de tres años que lleva la entrega de la infraestructura al Ayuntamiento cambrés no ha impedido que los nuevos indicadores se olvidaran de que existe. Así, desde hace meses, en la carretera que va de O Temple a Cambre, se ha clavado una señal que conduce a una supuesta «piscina climatizada». Por si no quedaba claro, ahora también se ha colocado a la entrada de A Barcala un gran plano de la zona en la que, con el número 4, se hace referencia a una «piscina municipal cuberta». Hace un año, desde el Concello explicaban que ellos no eran los responsables del retraso en la apertura de las instalaciones náuticas, pero que no pensaban recibirla de la Diputación mientras no se hubiesen arreglado todas las deficiencias detectadas. Desde el organismo provincial no se estaba muy de acuerdo con esta afirmación, y consideraban que la infraestructura reunía todas las condiciones para poder abrirse al público. Diferentes opiniones Hasta tal punto llegó el cruce de acusaciones que, en marzo de este año, la Consellería de Industria se convertía en mediador de la trifulca, enviando a sus propios técnicos para que revisaran la piscina. El informe elaborado por la Xunta «no autorizaba el funcionamiento de la piscina mientras no se pusiera en marcha automática y correctamente». De esa reunión salió el compromiso del Cpmcello de Cambre de destinar un operario municipal a la comprobación de las deficiencias, además de hacerse cargo del mantenimiento de las instalaciones, que ya habían sufrido desperfectos. Desde agosto, este funcionario ha revisado concienciudamente el inmueble localizando varias averías en la bomba de calor, el cogenerador, los climatizadores anticondesación, el ascensor y su sala de máquinas, o las numerosas ranuras que tiene el centro y por las que se cuela el aire y la vegetación exterior, además de las deficiencias que presenta en pavimento. Sin leer todavía este estudio, la Diputación de A Coruña volvió a demandar al Ayuntamiento de Cambre que recibiera la infraestructura el pasado 21 de octubre. Algo que el Ayuntamiento no está dispuesto a hacer y anuncia que no se aceptarán de esta manera las instalaciones. Por ello, ya han remitido una copia del informe municipal a la entidad provincial y a la Consellería de Industria para que se convezcan de que la piscina todavía no se puede abrir al público en esas condiciones.