De palacio a punto de turismo. Así es como se plantea la reforma del palacete de la plaza de Orense. Una remodelación que, en total, asciende a 60.100 euros. Lo que antes fue quiosco, bar de calamares y un cajón de varios comercios se convertirá «antes de Navidad», según Diego Enrique Mitchell, jefe de técnicos del Ayuntamiento, en el Instituto de Estudios Torre de Hércules. La nueva oficina turística atenderá al público según las condiciones climáticas. Los meses de frío, los turistas podrán acceder al interior del edificio. Y, cuando las temperaturas lo permitan, se abrirán los ventanales para que se pueda obtener información sin necesidad de entrar. Su estructura va a ser prácticamente la misma, pero restaurada. Se harán obras interiores para cumplir la nueva función del inmueble. Entre ellas está la demolición de paredes que antes dividían los comercios y la construcción de oficinas de atención al público. La parada de taxis se mantendrá en su lugar, aunque se habilitarán dos zonas de aparcamiento para autobuses, en las calles Fontán y Feijoó. Azul «coruñés» Como variante, el zócalo del palacete irá pintado de «azul coruñés» (tal y como se lee en la memoria del proyecto), o lo que es lo mismo: azul (casi) eléctrico.