«Tienen ganas de hacer daño o de llamar la atención»

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

Testimonio | Antonio Pazo En los 40 años que lleva de párroco en Oleiros, fueron muchas las ocasiones en las que los amigos de lo ajeno entraron a robar, «aunque nunca se llevaron nada, porque no hay nada»

20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?ntonio Pazo no se acuerda ya de las veces que han asaltado la iglesia de Dorneda en los cuarenta años que él lleva de párroco. «Muchas veces rompen las puertas e, incluso, una vez entraron por el campanario, lo que me asustó mucho porque, a poco más, no encontramos con alguno espachurrado en el suelo», comenta. La calderilla de los cepillos es el botín más preciado por estos ladrones de santuarios, aunque una vez también se llevaron dos imágenes, que luego abandonaron en un camino. «El robo más grande que hicieron fue cuando profanaron el Santísimo. No sé cómo encontraron la llave, abrieron el sagrario y, después de vaciar las partículas en el altar, se llevaron el copón al cementerio para hacer una especie de rito satánico», recuerda el cura. Aunque confiesa que no tiene ni idea de quién puede cometer estos hurtos, cree que estos amigos de lo ajeno «tienen ganas de hacer daño o de llamar la atención, porque siempre entran en dos o tres iglesias y no se llevan nada, porque no hay nada. Menos mal que no les da por romper las imágenes o el altar y sólo rompen las puertas». Sobre el último asalto, Antonio Pazo explica que no se llevaron más que unos pocos céntimos. «Lo máximo de dinero que había en la iglesia eran 5 euros y los había cogido la señora que se encarga de cuidar la parroquia», explicó. Investigación Por su parte, la Guardia Civil continúa con la investigación para conseguir localizar a los autores de los robos perpetrados el pasado sábado en las iglesias de Dorneda, Maianca y Mera. Por el momento, se sabe que el coche con el que realizaron los alunizajes había sido robado en la calle Parque de A Coruña. El vehículo, que era un Ford Orion, quedó siniestro total debido a los golpes y fue abandonado en Soñeiro.