Hasta ahora, el lugar en el que se encuentra la heladería Maíno revela que allí hubo un pequeño edificio pegado a la iglesia. En poco tiempo, según anunció Isidro do Porto, concejal de Urbanismo, esta zona será recuperada para que muestre el mejor aspecto y no haya paredes al descubierto u otras deficiencias que, por ejemplo, son apreciables en el suelo. Según señaló Do Porto, los trabajos que se van a realizar consisten en el acondicionamiento de paredes, también del otro negocio que se encuentra al lado. Asimismo, otros de los objetivos del área de Urbanismo son la mejora de la superficie en la que se asentaba la heladería, el pintado de superficies deterioradas y la instalación de un cuadro eléctrico. En el caso del muro de la iglesia de Santo Domingo, el representante municipal afirmó que se le dará un tratamiento especial para que sea mejorado sin perjudicar la construcción. El Concello pretendía haber montado una oficina de turismo, pero ante las demandas vecinales se optó por su derribo.