HERCULÍNEAS | O |

11 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A NADIE le choca encontrarse con la palabra atasco en las páginas de Local. Atasco es la intifada de Internacional, el plan Ibarretxe de Nacional, el actor fetiche de Espectáculos y el Ibex-35 de la sección de Economía. Atasco es tan habitual en las páginas de Local como alcalde, Ayuntamiento o Universidad. Es una palabra casi mágica, sobre la que pivota la actualidad de una ciudad, y que, de no existir, habría que inventarla. No es la única, porque cómo contar un atropello sin la palabra atropello. Qué pasaría con la sección de Local de un periódico si, de golpe, desaparecieran los atascos y los atropellos, las grúas, los mercados municipales, los pintores de paisajes y los cantantes de versiones de Bodilan. Qué sería de nosotros si, por ejemplo, el Ayuntamiento pasara a formar parte, exclusivamente, de la sección de Sociedad; o si los eternos candidatos a la presidencia de las asociaciones de vecinos desertaran a Deportes. Cómo podríamos contar que van a construir un centro cívico en Los Rosales o la tercera ronda si ambos asuntos fueran apertura de página de El Tiempo o de Marítima. Imaginen, por ejemplo, que la palabra fútbol pasara de pronto a Sucesos. Muchos lectores pensarían que el mundo se ha vuelto loco. Pues eso.