Reportaje | El Concello sube los precios de sus servicios públicos El Ayuntamiento incrementó en un 2,8% las facturas por el alquiler de sus infraestructuras, con lo que arrendar la sala Nautilus sale ahora por 12.700 euros
01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Quien busque espacios únicos, incomparables, puede echar mano de un patrimonio municipal con hambre de inquilinos. ¿Quiere ver la Domus como si usted fuese el dueño? Pues nada, la Casa del Hombre será toda suya si mete la mano en el bolsillo y abona los 2.541 euros que cuesta el alquiler del recinto. Si la economía no le alcanza, podrá arrendar la sala Leonardo da Vinci por 635 euros. Para economías más humildes está la visita privada de tres horas que ofrece la torre de Hércules. Subir y bajar en solitario o en compañía de los amigos las escaleras del faro romano supone un desembolso de 342 euros. La Casa de las Ciencias cuesta 1.905 euros, pero si el inquilino tiende a austero podrá gozar de una sesión privada del Planetario por 1.568. Casa de los Peces El sibarita tiene a tiro un templo del buen yantar por la friolera de 12.706 euros. A esas alturas económicas cotiza el alquiler de la sala Nautilus del Acuario, donde la cena se degusta con tiburones girando alrededor. Pero sin temor a recibir más mordisco que el de la factura. Para caprichos, el Ayuntamiento pone a disposición del que pueda más que del que quiera la terraza exterior del castillo de San Antón por 514 euros. Esa zona es la única del museo donde el Ayuntamiento cuelga el cartel de Se alquila. Para casamientos o para lo que disponga el acaudalado inquilino. Lo malo es que la factura engorda como la levadura con los gastos secundarios, pues en María Pita no se hacen responsables de la iluminación o de la limpieza. Ni siquiera presta los retretes, que han de ser instalados por el anfitrión de la fiesta. Hasta los servicios contraincendios se rinden al peso del dinero, pues apagar un fuego puede salir por un ojo de la cara, teniendo en cuenta que cada bombero que ayude a sofocar las llamas cuesta 21 euros. La factura chamusca si las llamas son poderosas y resulta necesaria la intervención de los camiones y de los líquidos contraincendios. Si es así, el total puede superar con creces los mil euros. En su afán por prestarlo todo, el Concello alquila hasta sillas. Hasta 33 céntimos cuesta sentarse en una. Lo curioso es que, si el arrendatario no la devuelve, deberá pagar 17 euros. El Ayuntamiento, que lo regula todo, hasta puso precio por las fotocopias en blanco y negro, que las cobra a sólo seis céntimos.