Cronómetro | José Teijo Tras 32 años en la ciudad, el pintor y escultor coruñés se ha propuesto colaborar con la Cruz Roja en la labor de acoger a los africanos que llegan en patera
09 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Sólo la música de Frank Zappa le inspira en la soledad de su estudio. Su estudio y su casa sin puertas hasta el viernes, cuando José Teijo decidió romper amarras con la ciudad y poner rumbo a Fuerteaventura -como él denomina a la isla afortunada-. Allí probará más suerte con sus creaciones, que abarcan desde radios restauradas hasta fotos retocadas o cuadros en acrílico. Un talento que confiesa tener desde niño, heredado de sus padres. Las personas a las que «más voy a echar de menos en los próximos meses», recalca. -¿Qué espera encontrar en el archipiélago canario? -Allí hay muchos alemanes y otros extranjeros que aprecian más el arte que los coruñeses. En este ciudad me siento diferente, los círculos son muy reducidos, rancios... Mucha gente se me queda mirando cuando camino por la calle. -¿Algún objetivo claro en su viaje? -Voy a intentar hacer un trabajo humanitario con los africanos que llegan en patera a la zona. Voluntario de la Cruz Roja es algo que me llama mucho. Me voy a Fuerteventura a sentar la cabeza, espero no volver en muchos años. -¿Cuál es el detonante de esta decisión después de 32 años residiendo en A Coruña? -Si me quedo, me muero de hambre. -¿Tan mal se vive del arte? -En este mundo hay que tener suerte. Por mucho cerebro de Einstein y prudencia de Platón, si la suerte no te da un empujoncito mal lo veo. A mí es lo que me falta en estos momentos. Además, paso pensión a tres mujeres. -Ha aprovechado muy bien el tiempo... -No, nunca he llegado a casarme. Pero ayudo económicamente a dos ex novias, y a la hija de una de ellas porque quiero.