El suceso ocurrió minutos antes del descanso de la verbena El conductor resultó herido grave y fue trasladado al hospital Juan Canalejo
02 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Minutos antes de que finalizara una de las sesiones de la verbena de Guísamo estuvo a punto de iniciarse una tragedia, según afirmaron los testigos que vieron cómo una furgoneta volaba literalmente unos diez metros y se empotraba contra la pared de una casa abandonada. El suceso tuvo lugar en la madrugada de ayer, alrededor de la una y media de la mañana, en plena carretera N-VI a su paso por la localidad perteneciente a Bergondo. El principal núcleo urbano bergondés celebraba la verbena dominical de las fiestas patronales. Por causas que se desconocen, el conductor perdió el control del vehículo cuando circulaba en dirección a A Coruña. El accidente ocurrió en una curva en la se han producido numerosos siniestros y sobre la que los vecinos de la zona han reiterado la necesidad de incrementar las medidas de seguridad. Después de atravesar la calzada, la furgoneta arrolló a un contenedor de recogida de papel y junto a él fue a parar a una vivienda no habitada. El vehículo quedó atrapado junto al depósito de basura entre la pared de la casa y una columna de hormigón. A más de medio metro de altura. Varios testigos presenciaron la violencia de la colisión y cómo, incluso, llegó a atravesar unos diez metros de la vía sin tocar el asfalto. Demandas de los peatones El conductor, que viajaba solo, fue trasladado por una ambulancia al Hospital Juan Canalejo. Efectivos de Protección Civil de Miño y de Bergondo asistieron al accidentado. La Guardia Civil llevó a cabo los trabajos de auxilio y coordinación del tráfico. El suceso tuvo lugar en un punto en el que sólo hay un paso de cebra, deficiencia denunciada por los vecinos.