La heladería Maino ya es historia

La Voz

A CORUÑA

ESTUDIOS BLANCO

La heladería Maino ya sólo queda en la memoria de los betanceiros. El Concello actuó a toda velocidad para que su demolición definitiva no coincidiera con el inicio de las fiestas de San Roque. Y, desde ayer, las paredes del convento ya son visibles en la parte en la que se encontraba el histórico establecimiento. «Los mejores helados», tal y como aseguran con orgullo los betanceiros, son un capítulo acabado en la plaza de García Hermanos. El siguiente parecía que iba a ser una oficina de turismo, pero de éste no se ha escrito ni la primera palabra. La petición de algunos vecinos llevó al gobierno local a desistir de su intención inicial. Ahora queda la tercera parte, que es la conservación completa de la fachada del edificio religioso. Dentro de dos años.