Historias de A Coruña | Sólo 300 personas acudieron a su concierto Cualquier escribano echa un borrón: el del trío Los Panchos tuvo lugar en su primera actuación en la ciudad, el 9 de noviembre de 1974
12 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l Palacio de los Deportes tenía una cabida de 10.000 personas, pero sólo asistieron 300 al concierto de Los Panchos. Ahora lo recuerda el veterano empresario y comentarista de prensa y radio Nonito Pereira en un libro sobre la historia musical de la ciudad, que le ha editado la Librería Arenas. Todo comenzó cuando, en octubre de 1974, un agente musical madrileño contactó con Nonito para ofrecerle un concierto de Los Panchos, que sería el primero, pues en los treinta años de existencia de este famoso trío nunca habían estado en A Coruña. El caché era de 100.000 pesetas, por dos actuaciones: la primera en el Palacio de los Deportes, por la tarde, y la segunda, por la noche, en el Rigbabá, que regían los hermanos Peche y Eladio Lodeiro. La época, sin embargo, no era la mejor, pues el mes de noviembre en A Coruña puede considerarse como invernal. Anochecía pronto y a poco que lloviese la gente no se iba a sentir muy animada para desplazarse hasta Riazor. Por la tarde La actuación en el Palacio de los Deportes estaba anunciada para las 19:30 horas y Nonito esperaba que se vendiesen, como mínimo, 1.500 localidades. Pero cuando faltaba media hora para el comienzo no se habían vendido ni 300. El día era frío y lluvioso. En los camerinos del Palacio, Chucho Navarro, acostumbrado a los calores centroamericanos, estaba medio congelado, intentando calentarse con una estufa eléctrica y un poncho. Los otros dos componentes, Alfredo Gil y Ovidio Hernández, estaban igual. En vista de la paupérrima entrada, se retrasó el inicio del concierto, pero no llegaron los últimos regazados, celebrándose la actuación en un ambiente más propio de un velatorio, aunque claro, para consolarse se podía pensar que el bolero es un género nostálgico, lleno de tristezas y amores imposibles. Menos mal que por la noche, en la sala de fiestas Rigbabá, se triplicó la entrada del Palacio de los Deportes y, al menos, se niveló el presupuesto, además de subir la moral del trío que vio cómo en A Coruña había gente que no les olvidaba y les recordaba con cariño. Como dato añadido, señalar que Ovidio Hernández, entonces la primera voz del trío, fallecería al terminar la gira que estaban haciendo por España y otros países.