Manos a la Torre

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

Reportaje | El símbolo de la ciudad, a escala Una empresa catalana comercializa una maqueta del primitivo faro coruñés Tiene más de 2.500 piezas de madera y tarda cincuenta horas en construirse

26 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Cataluña vende la torre de Hércules. La empresa Aedes Ars, con sede en Tarrasa, despacha a buen ritmo maquetas del símbolo de A Coruña. Gusta el faro a los aficionados a las miniaturas, y eso que lo que se ofrece es su cara oculta, la primitiva, y no la que luce a tiro de vista de los turistas. Labor de chinos es construir este minimonumento. Hay que ser más Job que Hércules para alcanzar la cumbre. Se precisa, en fin, más maña que fuerza. Abres la caja y te topas con dos botes de pegamento, una treintena de palitos, un poco de musgo y 2.500 ladrillitos de madera. Como faro-guía se deja a disposición del manitas una estructura troquelada de la vieja torre, papel sobre la que hay que ir pegando las piedritas y demás elementos. Si siguiendo las instrucciones no se llega a buen puerto, siempre quedará la llamada comodín. La empresa adjunta un número de teléfono al que se puede recurrir «ante cualquier duda o problema que surja en el montaje». Promoción cultural Cincuenta horas de trabajo después (tiempo estimado de construcción para acreditados manitas), se erigirá ante los ojos del demiurgo casero una reproducción de la torre de Hércules del siglo III de treinta centímetros de alto y diez de base. La mayoría de los coruñeses coincidirán en que el resultado estético no está, probablemente, a la altura de un salón decorado con buen gusto. La primitiva torre es bastante menos hermosa que la actual. ¿Por qué no eligió la empresa catalana la cara más conocida del monumento? Lo explica José María Gil, administrador de la firma. «En principio, nuestra idea era hacer la torre moderna. Empezamos a documentarnos y vimos diseños de la antigua. Nos pareció más interesante, porque la gente no la conoce demasiado, y a nosotros también nos gusta hacer labor de promoción cultural». Error de emplazamiento En aras de este objetivo didáctico, la caja incluye unos folios en los que se resume en unos párrafos la historia del faro. El comienzo del relato es un tanto desafortunado, pues lo sitúa fuera del casco urbano: «A menos de un kilómetro al norte de A Coruña, sobre una loma de 57 metros de altura, se emplaza (...) la torre de Hércules». Se explica también en esos folios que el monumento figura en los libros con otros nombres, como Castillo Viejo, Torre del Faro o Torre de Augusto César, y que «fenicios y romanos se disputan su controvertido origen, lo que dificulta de modo notable la investigación histórica».