Las jornadas de convivencia se convierten en una de las grandes alternativas para pasar las vacaciones Arteixo, Cambre y Culleredo ofrecen plazas para niños de 6 a 15 años
20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Finales de junio. Miles de escolares cierran sus libros hasta septiembre. Tres meses que llenar con los planes tramados durante el largo invierno. Es la estación de los niños y los ayuntamientos dirigen sus esfuerzos a contentar a sus censados más jóvenes. Programas llenos de actividades compiten para garantizar su diversión. La más solicitada: los campamentos de verano. Aprender a compartir, a conocer su entorno, las tradiciones, otros lugares o simplemente ocupar una parte de la temporada vacacional son las razones por las que padres e hijos apuestan por este tipo de estancias. Los departamentos de Cultura, Educación, Deportes y Juventud de los concellos de A Coruña y de su área metropolitana se ponían las pilas a principios de año para solicitar a la Xunta los emplazamientos de actividades. Estudiar las características del terreno, contratar personal cualificado, seguros, abastecimiento de material, organización de actividades y salidas, todo tiene que estar a punto antes de que comience el curso. Verano en la ciudad Ir de campamento ya no implica dormir fuera de casa. Los campamentos de día y los urbanos son dos iniciativas precursoras en el sector por las que cada temporada apuestan más concellos. Su precio, y la comodidad que supone para los padres ocupar a sus hijos mientras trabajan, los han convertido en una de las opciones más solicitadas. A Coruña y Culleredo ofertan este año este tipo de estancias, que pueden realizarse durante todo el día o en turnos de mañana y tarde. Requisitos Estar empadronado en el lugar en el que se realiza la inscripción es, en muchos casos, prioritario, a la hora de optar a una plaza. Respecto a la edad, que para los más jóvenes se establece entre los 6 y los 15 años, cada organismo fija unos límites dependiendo de la duración y del destino del emplazamiento elegido. Al formalizar la inscripción, los niños deben presentar un certificado médico que acredite su buen estado físico. «Lo hacemos para evitar que surjan complicaciones», explica una trabajadora del Concello de Arteixo. «Los que padecen alguna enfermedad tienen que entregar los fármacos para su tratamiento en el banco de medicamentos del centro», aclara. Y lo mismo ocurre con las cantidades que los padres entregan a los monitores en el banco de dinero «para que no haya problemas de pérdidas o robos». Preparación En función del destino elegido, monitores y organizadores proponen a los padres una serie de recomendaciones sobre el equipo que deben llevar sus hijos. Ropa cómoda, bañadores, algo de abrigo y calzado resistente son básicos. A la hora de realizar excursiones, una linterna, la cantimplora, una toalla y un gorro no deben faltar en la mochila. Cabe de todo, menos teléfonos móviles.