Se pasearon ayer por el salón de plenos los fantasmas madrileños de Tamayo y Sáez, pero sólo en forma de espíritus burlones. Era la broma del día en los corrillos. La ajustada mayoría (catorce votos socialistas frente a trece de la oposición) hizo asomarse en María Pita la sombra de los duendes del transfuguismo. ¿Habría algún Tamayo oculto en los escaños del vazquismo? Las risas nerviosas saltaron a escena cuando, nada más iniciar el recuento, el secretario leyó tres veces seguidas el nombre de Henrique Tello, candidato del Bloque. Cosas del azar, porque luego se impuso Francisco Vázquez con catorce papeletas. El bastón fue por sexta vez consecutiva para un exultante alcalde. Arroparon a Vázquez en su toma de posesión, entre otros, el rector de la Universidade da Coruña, José Luis Meilán Gil; el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez; el presidente de La Voz de Galicia, Santiago Rey Fernández-Latorre; la condesa de Fenosa, Carmela Arias y Díaz de Rábago; y el presidente de la CEG, Antonio Fontenla.