PLAZA PÚBLICA | O |
12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO ES LA primera vez que uso el término Garzonada -eso sí, con todo mi respeto- para referirme a las valientes actuaciones del juez Garzón que no alcanzan los resultados apetecidos por el propio magistrado. Unas veces, porque no todos los que le rodean juegan en su mismo equipo; otras, porque en su afán de pronta justicia se acelera un pelín. Y no pocos le están esperando con la tarjeta roja procesal. Tenía intención de asistir a su reciente conferencia, dentro del programa Voces de actualidad pero no pude, aunque confío en conseguir leer el texto que, aunque no sea lo mismo, no es mala torta... Me entero que unos chilenos le instan a pedir la intervención en Ferrol del buque escuela Esmeralda , conocido por la dama blanca , por haber sido situ donde se produjeron torturas y crímenes hace treinta años. Justo la máxima condena a cumplir en España por disparates que se hayan cometido. De caer en esta garzonada se verá obligado a incautar las playas de San Juan en Alicante, en donde, en noche espantosa, se produjeron cientos de suicidios provocados; alguna finca que otra de Paracuellos del Jarama; y una retahíla de edificios, tapias de cementerios y hasta plazas de toros. Señoría, ¡que cada palo aguante su vela!