La víctima lo denunció con 11 años y ayer dijo que se lo había inventado La madre y el acusado se casaron al poco tiempo de ocurrir los hechos
04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.María contó en 1997 que el novio de su madre abusó de ella tres veces. María contó ayer que jamás le puso la mano encima. Pero no sólo María dijo entonces una cosa y ahora lo contrario. La madre, la abuela, la hermana, la tía, el tío y hasta el propio acusado también cambiaron de parecer. Vamos, que lo que fue, ya no es. Y pese a que todos niegan ahora los hechos que llevaron a F.V.M. a prisión durante una temporada, la fiscal insiste en que este hombre de 36 años intentó abusar sexualmente de María tres veces, cuando la cría tenía once años. Por eso pide para el acusado una condena de 33 años de cárcel y que indemnice a la víctima con 18.000 euros. Según la acusación, los hechos sucedieron en Culleredo a principios de 1997. El procesado y la madre de la supuesta víctima decidieron vivir bajo el mismo techo, junto a las dos hijas de la mujer. Luego tendrían un hijo en común. Una mañana, la Policía Local de Culleredo recibía una llamada anónima en la que se decía que una cría de once años (María) era objeto de abusos por parte de su padrastro. Nada más colgar el teléfono, dos agentes se personaron en el domicilio de María. Hablaron con su madre, con la cría y se las llevaron a declarar. La menor contó con todo lujo de detalles cómo se habían producido las agresiones sexuales. Dijo que su padrastro la desnudaba, le tocaba por todo el cuerpo, tenía una erección y eyaculaba. La madre de la cría también apoyó la versión de su hija. También su abuela. Y su tío, que llegó a relatar cómo una tarde escuchó a María gritar y vio al procesado en calzoncillos. Una tía de la menor tampoco se calló. Le dijo al juez que la propia María le había contado todo lo que le estaba haciendo su padrastro. La policía detuvo entonces a F.V.M. Este hombre se derrumbó en comisaría. Reconoció que la había desnudado y que puso su pene sobre el cuerpo de la niña. Nada más decirlo, el acusado ingresó en prisión. Cárcel Cuando la menor, su madre y el resto de la familia se enteraron de que el hombre estaba encarcelado, cambiaron la versión. La niña dijo que se lo había inventado todo empujada por su abuela, que no quería a su padrastro. Y todos siguieron el hilo de las rectificaciones, que estiraron hasta ayer, cuando en la sección segunda de la Audiencia Provincial testificaron a favor del acusado. Pero no sólo lo apoyan ante la Justicia. El acusado y la madre de la víctima son hoy marido y mujer. Viven juntos, junto a María y sus dos hermanos. Ayer todos opinaron que es un buen hombre, que trabaja «día y noche para darle estudios a las pequeñas», declaró la abuela. Al preguntar a los miembros de la familia los motivos por los que en 1997 dijeron una cosa y ahora otra, todos juraron que ya no se acordaban de lo que habían dicho, pero que ahora decían la verdad. Sólo los psicólogos que atendieron a la niña apuestan a que la cría dijo la verdad en 1997, y no ahora.