Timba política en Sada

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

PACHO RODRÍGUEZ

Desde el «que vienen a los comunistas», el «muy ilusionados» o el temor a que se lleven la playa, de todo se escucha en los corrillos poselectorales sadenses

29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

En Sada hay más de dos aceras, pero desde el domingo todo parece reducido al binomio con o contra Moncho. María Teresa Campos podría rodar aquí sus corrillos televisos, porque el tema da para mucho. El pueblo se encuentra dividido y, como reconocen todos, «non se fala doutra cousa». Si para unos la fecha clave fue el 25-M, ahora todos esperan al 14-J. Nadie es capaz de apostar con total seguridad si habrá sorpresas de última hora, ya que el PP reconoce que «sólo» le falta un voto a favor y la hasta ahora oposición ha intentado, con un golpe de efecto sólo 24 horas más tarde de la cita electoral, hacerse la foto para que no haya fugas. La alianza de cuatro fuerzas contra el PP no ha sido del gusto de todos. Una de la tarde, cuatro hombres en un bar. A la pregunta de cómo ven el pacto de BNG, PSOE, ASU y URG son claros. «Non teño nada en contra dos outros, pero vexo que ese señor (Rodríguez Ares) foi votado pola maioría da xente», afirma un vecino. Otro le secunda afirmando que «o pobo vai tomar represalias» contra el pacto de siglas, que desaprueban, dicen, más allá de sus preferencias políticas. Un grupo de jóvenes asegura que las esperanzas no pueden ser mayores. Son claras. «Lo importante es que Moncho se pire», dicen, aunque reconoce una de ellas que esperaba que los resultados de los comicios fueran más «espectaculares». Se entiende, que las fuerzas progresistas consiguieran mayor respaldo. Curiosidad El grupo reconoce que «hay quienes están muy ilusionados y otros muy cabreados». Una panadera relata cómo pensó que varias clientas iban a llegar a las manos defendiendo al actual alcalde de la localidad. Militantes del PP aseguran que «la gente está indignada» y que «muchos» han expresado, durante estos días, su respaldo al actual alcalde en funciones, que lleva 24 años ostentando el poder. También existe expectación por la «curiosidad que supondrá el cambio». Debe de ser tanta que en los quioscos reconocen que últimamente se ha incrementado las ventas. Los eslóganes de la guerra fría, cuando aún existía el telón de acero, se han recuperado. «Que vienen los comunistas» es uno de los más repetidos. Algunos ancianos temen que hasta los servicios municipales desaparezcan, que los barrenderos dejen de limpiar las calles y que leyes como la del antibotellón, en la que Sada fue pionera, no se mantengan. «Si nos descuidamos éstos se van a llevar la playa», dice una joven para explicar el recelo que para muchos significa la entrada de cuatro grupos en el gobierno local de Sada. También hay quien apuesta por interpretar numéricamente los resultados. Según una vecina, la única ganadora fue la que fuera edil del PP, Elena Ramallo. «El BNG se queda con los cinco ediles que tenía, Brandariz recoge el voto socialista que perdió el PSOE y quien venció fue Ramallo, sin ella el PP tendría la mayoría», apunta, a la vez que resalta que existe temor a un gobierno nacionalista. El «¿que vai ser de nós?» es otra de las frases que ocupan el hit-parade de las más repetidas por los sadenses en la última semana.