Los buzos de la empresa encargada de la operación marcaron ya la zona con boyas luminosas Taladrar y barrenar los cinco salientes marinos necesitará de tres meses de inmersiones
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Por fin se abre la veda. Veintisiete años después, A Coruña se cobrará venganza y cazará los fantasmas del Urquiola a barrenazos. Los buzos comenzaron ayer los trabajos de voladura de las agujas que hundieron al petrolero en el 76, una operación que terminará dentro de tres meses con una marea de burbujas que subirá a la superficie a 43 grados, 24 minutos de latitud y 8 grados, 22 minutos de longitud. Tres boyas amarillas rodean ya la zona -más grande que quince campos de fútbol-, y el lunes los especialistas de la empresa encargada de los trabajos, Bardera, comenzarán a taladrar los salientes marinos con martillos neumáticos. Pisapapeles Antes, visita guiada para periodistas a bordo de un remolcador del Puerto, que ayer rodeó el lugar de la obra. «¿Quieres un pedazo de aguja para pisapapeles?», bromeaban ayer técnicos del puerto y de la empresa que se encargará de acabar con las agujas. Acaben o no las piedras que hundieron al Urquiola como trozos de muro de Berlín, lo cierto es que ayer, a catorce metros sobre ellas, tenían algo de mítico. El canal en el que se encuentran permanecerá cerrado durante tres meses, y antes de que alguno de los buzos apriete el detonador el puerto paralizará durante media hora el tráfico de embarcaciones en todas las entradas de la ría, una medida que no afectará al funcionamiento de los muelles. GPS Los técnicos del puerto confirmaron el jueves la localización exacta de las agujas por GPS, y las marcaron sobre la carta marina de la ría. Cuando se diseñó ese mapa por primera vez, en 1918, el sistema era inexacto y no descubrió los salientes. Ese error fue fatal para el Urquiola. Un error que ahora volará por los aires.