Domingo de elecciones: sus papeletas, sus urnas y sus sobres cerrados. Sólo un rincón de A Gaiteira se resiste al 25-M. Eugenio y Estrella, su perra, son inmunes al efecto electoral
19 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?inco años hace ya desde que Eugenio hizo un alto, el penúltimo, en A Coruña. Desde entonces, El hippy de A Gaiteira pasa los días en su esquina de la calle peatonal. La cara más famosa del barrio (después, quizá, de la de Manolo Rivas) se declara comunista vocacional, aunque una vez fue socialista por necesidad: «Había que ser realista y hay cosas que nunca van a salir, por mucho que yo quiera». -Ni sé quién se presenta. -Pero habrá pasado gente con folletos y caramelos. -Algún coche he visto, sí, pero no les presto mucha atención. -¿Le da igual quién dirija la ciudad? -Si es que no hay donde elegir. Siempre las mismas caras. Si viniera alguien con algo nuevo, que se notara que le interesa lo que te pase a ti y no sólo lo que le va a pasar a él, entonces, iba a votar. -¿Nunca votó? -Sí claro. Al principio, cuando había más ilusión. Voté a Felipe, porque decía que no nos iba a meter en la OTAN. Luego, cuando salió, lo primero que hizo fue meternos. Desde entonces, paso de votar. -¿Qué propuesta le falta para volver a las urnas? -Alguien que apruebe el botellón (se ríe). -¿Qué ocurrirá el 25? -La gente pasará del PP, como el PP pasó de ellos.