«Soy un alcalde insatisfecho»

A CORUÑA

KOPA

El regidor exige la defensa de un proyecto común «por encima de las ideologías o los partidos» y asegura que sólo quiere ser útil a todos sus conciudadanos

07 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La penúltima tarde de la precampaña fue movidita para Francisco Vázquez. Ejerció como alcalde y se dio dos multitudinarios baños de masas. El primero, en la Sagrada Familia, parecía cantado. En el segundo, en el Circo de Artesanos, le acabó cantando la Tuna de Veteranos. En sus dos comparecencias dio rienda suelta a la vena política. Tiró del manual del localismo -«el Gobierno central nos da diez veces menos que a Vigo y la Xunta la quinta parte de lo que recibe Santiago»-, e hizo una encendida defensa de los logros de los últimos veinte años. Educación, nuevas tecnologías, idiomas, medio ambiente e infraestructuras ocuparon los sesenta minutos de disertación del todavía alcalde. En ese tiempo, hubo espacio para el mea culpa de las últimas rectificaciones. «Estamos para buscar el beneficio de la mayoría. No cambiamos los nombres de las calles Disciplina, Trabajo y Justicia porque ocasionábamos más perjuicios que beneficios. Y, en el caso de Los Rosales, asumo la culpa de que no hemos sabido explicar nuestro mensaje correctamente, y a la gente se le metió en la cabeza que aquello era una cárcel cuando se trata de un simple centro de inserción social», dijo. Tras el balance, llegó el tiempo de los augurios. «Soy un alcalde permanentemente insatisfecho. Cada vez que se acaba una obra, ya estoy pensando en la siguiente. Y eso es porque una ciudad que no tiene obras está muerta, y yo no quiero eso, sólo deseo que La Coruña sea la mejor ciudad del mundo», apuntó tras enumerar la educación, la Universidad, el puerto exterior y el aeropuerto como ejes determinantes de su plan de trabajo. «Lo que tenemos que conseguir -dijo- es que todas las fuerzas políticas tengan un proyecto común para la ciudad. Yo entiendo que a veces puedo ser molesto para otras candidaturas, que sólo basan sus campañas en destruir y atacar. Quizá, en algunas ocasiones, moleste incluso dentro de mi propio partido, pero sólo tengo una misión, que es ser útil a mis conciudadanos y luchar porque reciban el máximo con sus impuestos». El público, más de medio millar de personas, le instó a seguir como alcalde. «Ojalá», respondió con rapidez. «Pero quiero hacer un llamamiento a la participación en las elecciones, porque cada vez que me encuentro por la calle con alguien que me dice que esto está chupado, me echo a temblar. Y lo mismo me pasa con las encuestas. Cada una que sale, me deja una hora más sin dormir», señaló a la concurrencia «sin pediros el voto, porque no puedo hacerlo hasta mañana». Intensa actividad Y aunque la campaña oficialmente empieza a las doce de la noche de hoy, lo cierto es que Vázquez tiene un ajetreado programa de actos para toda la jornada. Así, a las once de la mañana, participará en la presentación de la carrera alternativa que organizará el próximo domingo la Asociación Española de Deporte para Todos. Una hora más tarde, a las doce de la mañana, presidirá la inauguración de la avenida del Metrosidero y su aparcamiento subterráneo. A la una y media de la tarde asistirá a la entrega de los diplomas a los participantes en los cursos de conductoras de autobús y vigilantes de seguridad, que tendrá lugar en el salón de sesiones del palacio municipal. Y por la tarde, a las siete, acompañará al presidente de la Xunta, Manuel Fraga, en la puesta de largo del Conservatorio Superior de Música. Media hora después, también está anunciada su visita a la sede de la nueva Fundación María José Jove, en A Grela. Tras la cena, la pegada de carteles, que tendrá lugar a medianoche en la pared situada en el bajo de la sede de la Agrupación Socialista Coruñesa, ubicada en la calle General Sanjurjo.