Todo tele

JOSÉ LUIS GARCÍA LÓPEZ

A CORUÑA

PLAZA PÚBLICA | O |

05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

PROCURO ver televisión moderadamente. Lo imprescindible para estar al día en temas puntuales y, si acaso, ver las películas y retransmisiones en directo que valgan la pena. Y así, claro, cada vez es menor el tiempo de disfrutar de este tan gran invento como hipnotizador y emburriante . Este fin de semana me empaché de tele. Entre la llegada de Juan Pablo II, su divertido encuentro con la juventud y el programa conmemorativo del 50 aniversario del estreno de una de nuestras películas estandarte, Bienvenido míster Marshall , estuve en el sillón hasta las tantas de la madrugada del domingo. Apenas tuve tiempo de hacer mi paseo diario e hilvanar alguna ocurrencia para esta columna. Y, por la mañana temprano, de vuelta a ver la misa de canonización, esa mezcla de sufrimiento y gozo del Papa. El Ave María de Niña Pastori y la despedida con un beso de padre amantísimo a nuestros Reyes fueron momentos de gran emotividad. Estancia histórica, y no precisamente por la bronca al Gobierno que los llamazares y arzallus esperaban con mayor morbosidad. Y más historia con Fernando Alonso, que va camino de batir todos los récords de popularidad. Y, por si fuese poco, la manita del Mallorca al Real y la otra manita a favor del Dépor. ¡ Demasié !