Los percebeiros recogen alrededor de 400 kilos en su regreso al trabajo

La Voz F. E. | A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

La venta se realizará, mediante subasta, hoy por la mañana en la lonja a un precio mínimo de cuarenta euros Escasos restos de fuel y el buen tiempo animaron la jornada marisquera

15 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La explanada de acceso a la Casa de los Peces era ayer un hervidero de actividad a las ocho de la mañana. Cincuenta percebeiros aguardaban ansiosos a que el mar descubriera los islotes del Pie, la Vaca y el Buey para lanzarse con sus rasquetas a limpiar las rocas del cotizado marisco. Tres horas más tarde, los más de setenta mariscadores colegiados en la Cofradía de Pescadores abandonaban su actividad laboral con algo más de cuatrocientos kilos de percebe en las bolsas amarradas a su cintura. Era el primer día tras más de cinco meses de paro forzoso, y muchos ya echaban de menos el frío mañanero. «Ya casi no quepo en el traje de tanto comer y beber», explicaba uno de los más madrugadores. Su saco rebasaba por unos gramos los seis kilos que la Consellería de Pesca permite extraer a cada mariscador por jornada. «Aquí, si no fuera por los pajarracos (trabajadores sin licencia, en el argot de los percebeiros), teníamos material para todos durante muchos meses», protestaba otro de los más madrugadores en presencia de una patrulla de la Policía Autonómica. Valor real Hasta hoy no se sabrá el valor real de la pesca de ayer. La lonja subastará, a partir de las siete de la mañana, los percebes capturados durante el martes. Nadie quería echar cuentas. «No creo que lleguemos a los 62 euros que sacaron los de abajo (las cofradías del sur de Galicia), pero supongo que se venderá sin problema a más de cuarenta», explicaba Rafael Ventureira tras acabar su jornada laboral. Entre los percebeiros existe cierto temor ante la reacción de los consumidores. «Algunos tienen mucho miedo todavía», se queja Ventureira. Además, hoy estarán en la lonja los percebes procedentes de los bancos de Cedeira y Ferrol. «Si se junta mucho, igual es peor, porque el precio es muy bajo. Pero lo bueno es que hay mucho turista y eso siempre es bueno para todos», comenta otro de los mariscadores coruñeses.