Durante la dictadura se rebautizaron numerosas vías, y no sólo las tres de A Torre a las que el Ayuntamiento ha decidido ahora devolver sus nombres antiguos
12 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Una de las características de los cambios de régimen político en España, y en otros muchos países, es la eliminación de nombres de calles, plazas y avenidas, y su sustitución por otros más convenientes a la ideología del nuevo estado. El alzamiento del 18 de julio de 1936 borró enseguida del callejero aquellos nombres que consideró nocivos, casi todos puestos por la Segunda República. Poco más de dos meses después, el 26 de septiembre, se publicó una nota del Ayuntamiento coruñés, que regía el capitán Fuciños Gayoso (el último alcalde republicano, Alfredo Suárez Ferrín, había sido fusilado), que comenzaba así: «Ante la conveniencia y necesidad de reponer los nombres tradicionales y popularísimos de diferentes calles de esta ciudad, que habían sido caprichosamente sustituidos, así como también variar las denominaciones de algunas otras cuyos conceptos pugnan abiertamente contra el actual Movimiento glorioso, salvador de España, se ha decidido lo siguiente». Trasatlánticos Venían a continuación los primeros cambios del callejero, extensibles al propio puerto, pues el conocido como Muelle de Trasatlánticos pasaba a denominarse Muelle de Calvo Sotelo, en honor del político gallego considerado como «protomártir del alzamiento». Paralela al muelle pesquero estaba la avenida Mártires de Jaca (por los militares que se alzaron, en diciembre de 1.930 contra la monarquía borbónica), que se llamó a partir de entonces avenida de Primo de Rivera, en recuerdo del dictador que gobernó el país entre 1923 y 1930.La avenida de la República volvió a su primitivo nombre: avenida de la Marina, que después sufriría un pintoresco cambio, pues se denominaría avenida de la Marina (de Guerra) española, cuando lo de Marina era porque corría al lado del mar y hasta allí llegaban antiguamente los marineros en sus embarcaciones. San Andrés Otra calle que recuperó su tradicional nombre fue la de San Andrés, que durante la República se llamó del Capitán García Hernández, uno de los militares alzados, y fusilados, en Jaca en 1930. La calle del Primero de Mayo se denominó del Matadero, pues era donde funcionaba entonces aquel. Lo malo fue que al matadero de ganado vacuno le siguió pronto el de seres humanos, aunque no era allí donde se «paseaba» a los republicanos sino en uno situado más lejano, el Campo da Rata. Monelos También volvió a su primitivo nombre la avenida de Monelos, denominada Mártires de Carral durante el período republicano, en honor del levantamiento liberal de 1846. La calle del 4 de junio se rotuló como Antero Rubín, un capitán general ya fallecido. Y la de José Nakens (donde funcionaba una logia masónica, que fue arrasada) se llamó de San José. Los Cantones se llamaron durante la República Cantón de Porlier (Grande) y de Lacy (Pequeño), en honor a los generales liberales del siglo XIX. El nuevo régimen los rebautizó como Cantones de José Antonio Primo de Rivera, pero los coruñeses le siguieron llamando como siempre. Curiosamente, todavía persiste una placa, a la entrada de la sede central del Banco Pastor, con la rotulación franquista. Está situada muy cerca de la oficial.