«Es el espaldarazo moral que necesitábamos en este proyecto», dice el candidato popular El presidente de la Xunta fija la alcaldía y la Diputación como objetivos prioritarios
11 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.? Sólo veinticuatro horas tardó Fernando Rodríguez Corcoba en recibir el sí de Manuel Fraga para enrolarse en la candidatura del PP en A Coruña. «Siempre me presenté por esta ciudad en todas las elecciones autonómicas», argumentó el presidente de la Xunta ante los cuatrocientos simpatizantes de su formación que se agolpaban en la pequeña sala de cámara del Palacio de la Ópera. Allí estaban esperando la confirmación oficial el presidente de la Diputación, José Luis Torres Colomer, el conselleiro de la Presidencia, Jaime Pita, el ex presidente de la Xunta, Gerardo Fernández Albor, y muchos dirigentes comarcales del PP.Ante todos ellos, Fraga esgrimió «un proxecto moi sólido, tanto en A Coruña como en Galicia». El presidente autonómico fijó además como objetivos prioritarios la conquista de la alcaldía coruñesa y la conservación de la Diputación.En su discurso, Fraga instó al cabeza de lista a «pelear por formar unha gran área metropolitana, unha vella idea nosa que está paralizada en Vigo porque o Concello bloqueiro quere deixar o tema para despois do 25 de maio e na Coruña porque non recibimos contestación ningunha».Corcoba recibió la confirmación oficial de su nuevo fichaje entusiasmado. «Es el espaldarazo moral definitivo que necesitábamos para sacar adelante este proyecto», proclamó.El aspirante popular se negó a cuantificar el volumen de votos que la figura de Fraga puede atraer hacia su candidatura, pero aseguró que «es una clara muestra de que el partido está con nosotros y que tenemos todo el apoyo del aparato».Antes, el responsable provincial, Jesús Almuíña, instó a todos los presentes «a aplazar las diferencias, si las hubiera, para hablar después del 25 de mayo», algo que fue ratificado por el propio Fraga y Corcoba.El candidato del PP apeló a sus compañeros «a buscar la máxima participación y a pelear por cada voto entre familiares, amigos, vecinos y conocidos». «Tenemos la oportunidad de cambiar muchas cosas y debemos hacerlo», aseveró.