Fallece un nonagenario de Eirís que esperaba una ayuda del Concello

La Voz

A CORUÑA

La burocracia llegó demasiado tarde para Marcial Prado Díaz. Tenía 93 años y esperaba que el Ayuntamiento, antes de desalojarlo de su vivienda para construir el llamado parque de Eirís, le concediese una escueta renta vitalicia de 360 euros al mes. Pero los trámites dejaron a Marcial sin esta ayuda. El nonagenario falleció antes de que el Concello efectuase el primer ingreso en su cuenta corriente. La Concejalía de Urbanismo había decidido no expulsar de su casa a los hermanos Marcial y Alfredo Prado Díaz, que habitaban en un antiguo inmueble situado dentro del plan parcial del parque de Eirís, hasta que hubiese en la caja municipal fondos para abonarles esos 360 euros al mes en concepto de «renta vitalicia». El papeleo y la falta de liquidez retrasaron la compensación a unos ancianos obligados a abandonar la que había sido durante lustros su vivienda. Crudeza oficial El lenguaje oficial lo dice con más crudeza: «Existiendo en estos momentos fondos suficientes en la partida de indemnizaciones, debe procederse a la concesión de la renta vitalicia a favor de Alfredo Prado Díaz únicamente, dado el fallecimiento durante el transcurso de este tiempo de su hermano Marcial». Así lo explica el expediente de la Concejalía de Urbanismo. El pleno del Ayuntamiento dará el visto bueno el próximo lunes, con los votos de la mayoría socialista, a una propuesta para conceder la aplazada ayuda económica a Alfredo Prado Díaz, rebautizado en los papeles por los técnicos como «el ocupante de la parcela 12 del proyecto de reparcelación del sector 6 del parque de Eirís».A partir de este mes llegará la indemnización a la libreta de ahorros del desalojado y así «hasta el fallecimiento», reza el documento municipal. Habrá condiciones para el pago. El vecino obtendrá la indemnización a lo largo de abril «si antes de esa fecha son entregadas a esta administración las llaves de la vivienda ocupada». Recibirá Alfredo, de 92 años, un abono de 360 euros al mes de renta vitalicia, una ayuda que ha llegado demasiado tarde para su fallecido hermano Marcial.