La Concejalía de Urbanismo había ordenado demoler el inmueble hace ya nueve meses La aparición de grietas había obligado a desalojar el histórico edificio de galerías
31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Cae otro edificio con solera en el casco histórico. Es el turno del número 38 de la calle Riego de Agua, una casa de galerías que amenazaba con desplomarse desde que en enero del 2001 la Concejalía de Urbanismo la declaró en ruinas y decretó el desalojo de los bajos y las cinco plantas ante la aparición de grietas en la estructura. Los obreros comenzaron ayer los trabajos de demolición del inmueble, un derribo que había sido ordenado en junio del 2002 ante el inminente peligro de derrumbe. En esa fecha, el gobierno local consignó una partida de 92.139,09 euros para financiar estas obras, aunque el Concello prevé pasar esta factura a quien finalmente sea declarado responsable de la ruina del edificio.Desde enero del 2001 permanecen vacíos los pisos y los locales ubicados en los bajos: la librería Kipling, que tuvo que emigrar a otra calle próxima, la administración de loterías El Millón y una tienda de ropa. Elementos protegidos Los técnicos tendrán que vigilar de cerca el desarrollo de las obras, ya que la Concejalía de Urbanismo había planteado al contratar el proyecto «la necesidad de mantener las fachadas a la vía pública en correcto estado de seguridad tras la demolición». La declaración de ruina del inmueble no afecta a la protección de la fachada, que el Plan Especial de Ciudad Vieja y Pescadería obliga a conservar íntegramente. El proyecto sí contempla el derribo completo de la cubierta del edificio, de las estructuras interiores y de las medianeras entre el número 38 de Riego de Agua y los inmuebles número 40 de Riego de Agua y 41 de la calle de la Franja