Repsol desmontó la mitad de la refinería para comprobar su estado

Ramón CastroJuan R. Gómez-Aller A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS CEDIDAS POR REPSOL

Más de 900 personas de 40 empresas desarrollaron el programa de mantenimiento El complejo ya recuperó su actividad habitual, tras cerca de unmes de obras

26 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? La refinería de A Coruña ha recuperado su actividad habitual tras haber sido sometida a unos trabajos de mantenimiento que obligaron a desmontar la mitad de las instalaciones. La parada técnica se inició a finales de febrero y afectó al área de conversión del complejo industrial, la que produce elementos como la gasolina y el gasóleo. Al objeto de comprobar el estado de los equipos de estas unidades, las piezas fueron desmontadas, inspeccionadas, reparadas en los casos en que era necesario y vueltas a montar.Según informó la propia empresa, para desarrollar esta labor Repsol-YPF realizó contratos con cuarenta firmas, la mayoría de ellas gallegas o con delegación en la comunidad. En conjunto, participaron más de novecientas personas, con un total de 100.000 horas de trabajo. La inversión ascendió a nueve millones de euros, entre material y mano de obra. Complejidad Los operarios, supervisados por técnicos de Repsol, intervinieron sobre más de 500 equipos, entre ellos hornos, torres, reactores, intercambiadores, bombas, turbinas, calderas y tanques. Dada la complejidad de estos elementos, y la peligrosidad potencial de los procesos que se llevan a cabo en la refinería, estas inspecciones de mantenimiento se realizan periódicamente, cada tres o cuatro años. Fuentes de la compañía subrayaron en este sentido que los controles son exhaustivos, para evitar cualquier fallo. La revisión de las piezas, además, intenta mejorar las condiciones medioambientales en el refinado del petróleo. El tiempo que estuvieron fuera de servicio las unidades varió entre los 15 días del sistema de antorcha y los 25 que permaneció fuera de uso el dispositivo que produce componentes para gasolina. La interrelación entre las distintas áreas de la fábrica obligó a suspender también otras actividades, aunque la destilación de crudo se mantuvo en todo momento al máximo de su capacidad.