Una mujer se rompió un pie hace una semana al intentar salir de una vivienda El constructor todavía no ha solicitado en el Concello el permiso de habitabilidad
18 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?i alguien pregunta en el Ayuntamiento de Cambre por las viviendas de Procorsa, le dirán que sólo existe una licencia de obra y que, eso, un edificio en construcción, es lo que realmente hay. Sin embargo, desde el pasado mes de enero son ya muchas las familias las que, tras tres meses de espera -los pisos debían haberse entregado en septiembre del 2002-, residen en esta nueva urbanización que todavía está en pañales. Aunque lo de vivir es una anécdota, puesto que su convivencia con los obreros es el pan nuestro de cada día. Hasta hace pocas semanas ni siquiera tenían forma de acceder a sus casas, y solamente disponían de un bloque de ladrillo para entrar en el portal, a lo que se unía el barrizal que rodeaba todo el edificio. Con el tiempo construyeron una acera, sin embargo, no solucionaron el desnivel que unía el bordillo con la calle, lo que, supuestamente, motivó que hace una semana una señora se cayese y se fracturase un pie.«Por la tarde ya vinieron con una pala a allanar la zona y a colocar una barandilla. Pero eso lo deberían de haber hecho antes, porque hay unas normas de prevención de riesgos laborales que se deben de cumplir», explica una de las vecinas.Pero éste no es el principal problema de los residentes en esta urbanización, que denuncian que llevan tres meses sin poder acceder a sus plazas de garaje y trasteros. «Yo creo que está esperando a terminar la segunda fase de la urbanización para asfaltar todo junto y ahorrarse dinero, pero nosotros llevamos tres meses sin poder meter el coche en nuestras plazas y tenemos que dejarlos en la calle», declara otra inquilina.Por si esto fuera poco, el edificio no cuenta todavía con la potencia suficiente para poner en funcionamiento el ascensor -el edificio tiene cuatro plantas- o la calefacción. «Si tienes la plancha y la lavadora encendida ya salta el automático», dice una residente. Seguro Otro de los problemas con los que se han encontrado los nuevos propietarios de la urbanización es que el constructor todavía no ha solicitado en el Concello el permiso de habitabilidad, «por lo que si, pasa algo, el seguro que estamos pagando no se hará cargo de nada porque no consta que haya edificio alguno», explica una vecina. A ello se une que tampoco disponen de dirección y las cartas que debían recibir son devueltas. Por el momento, varios de los residentes han decidido denunciar al constructor para que acometa las obras que todavía están pendientes o que, en su lugar, que les indemnice por las condiciones en la que han vivido estos tres meses.