Un espectáculo de llamas, agua y espuma reunió en Puerta Real a mil personas
08 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los bomberos se dieron cita ayer en O Parrote para demostrar a una boquiabierta multitud cómo se juegan la vida cada día. Era día de patrón, que es San Juan de Dios, y los bomberos lo celebran trabajando, con un simulacro. Pero parecía tan real, con camiones de bomberos a toda pastilla por Puerta Real, ambulancias con sirena, que no pocos creyeron que la ciudad iba ser pasto de las llamas. Estaban todos menos el retén de urgencia. Decenas de bomberos, una veintena de chicos de Protección Civil, gente de Cruz Roja, efectivos de la Policía Local, mil personas entre el público, tres autobombas, dos brazos mecánicos, una nodriza, metros y más metros de manguera. En llegar puntual van vidas cuando la cosa va en serio. Como ayer el fuego no quemaba, se retrasó el espectáculo un cuarto de hora.Comenzaron por apagar un incendio en una instalación de gas. Los bravos bomberos atacaron las llamas hasta ponerse a un beso del fuego, lo que arrancó aplausos. Colisión múltiple Acabado el primer ejercicio, llegó el plato fuerte: una colisión múltiple con un camión cisterna, un autobús repleto de gente y tres vehículos. Del bus salieron una docena de figurantes chorreando salsa de tomate, que fueron atendidos por los miembros sanitarios antes de evacuarlos al hospital. También salió un especialista envuelto en llamas, al que se las quitaron de encima con un extintor. Y un muñeco quedó preso en uno de los vehículos hasta que el equipo de excarcelación logró sacarlo. La puesta en escena fue buena y los niños querían ser bomberos, lo disfrutaron. El equipo que llegó después demostró la habilidad de los efectivos para andar por las alturas. Se descolgaron desde los brazos mecánicos y desplegaron una pancarta en la que se leía: San Juan de Dios, Patrón de los Bomberos.