Un templo muy «quemado»

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Las llamas ya han arrasado en tres ocasiones la iglesia románica de Santiagode O Burgo, que también ha sido víctima de un ataque de termitas

06 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?l fuego podría considerarse un devoto pasajero de la iglesia del siglo XII de O Burgo. De hecho, y que se recuerde, ésta es la tercera vez que hace su aparición y, como siempre, se ha dejado notar. Su primera visita data de los años de la Guerra Civil, donde se teme que las llamas fueran intencionadas, puesto que se colocó una bomba en la puerta lateral. El fuego destrozó esta parte del templo cullerdense y afectó también al techo de artesonado. Un descuido, al dejar una vela encendida sobre el altar de madera, provocó el segundo incendio hace doce años, aunque esta vez los daños sólo afectaron a esta parte del sagrario. Recientemente, los alumnos de la escuela-taller construyeron una réplica de piedra, que preside la capilla.Pero las llamas no han sido el único enemigo al que ha tenido que enfrentarse este santuario. Hace 16 años, los ladrones intentaron entrar en el santuario rompiendo la vidriera de cristal. Por fortuna, los desperfectos no llegaron a más y, tras sustituirla por una provisional, hace dos años se colocó una similar a la original. Alerta Las termitas, la carcoma y las polillas también llegaron un día, y decidieron campar a sus anchas en el edificio religioso. Desde el suelo al techo, pasando por el coro, una plaga de pequeños animalitos se zampó años de historia. El primero en dar la nota fue el armonio, que empezó a sentir los efectos de esta incómoda visita. El párroco José Ferreiro llamó a un especialista para que se encargara de hacer un diagnóstico de su examen.El resultado no pudo ser peor: «Está completamente invadida», explica el cura, que se vio obligado a cerrar la iglesia por miedo al desplome. La reforma que se estaba efectuando en estos momentos, y que ascendía a más de 84.000 euros, consistía en la sustitución de las partes dañadas, además de eliminar el yeso que cubría las paredes de piedra. Este último incendio ha venido a agravar la situación del templo, que prolongará su cierre hasta estar totalmente rehabilitado.