La parodia municipal

S. Basterrechea A CORUÑA

A CORUÑA

«Pasarela Prestige» satiriza sobre Vázquez, la Torre, Nostián, el tranvía o la capitalidad

04 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Lleva capa de armiño y un jipi japa de sombrero. Es Francisco Vázquez, el gobernante de la ciudad-estado de A Coruña. Le han puesto una careta. Ella, que responde por Marineda, es una escultural morena en taconazos y minifalda, la reina de «Paco Magno», hombre. Cogidos del brazo, ambos descienden de las alturas hasta las tablas del Teatro Rosalía a bordo del redondo ascensor panorámico del monte de San Pedro. A ras de suelo les espera un séquito a base de obispo, guardia municipal y concejales. Palau, Losada y Méndez Romeu no faltan a la cita choqueira. «¿Pepe Nogueira? En un atasco», responde el policía local. A todos los personajes los trae la compañía de apropósitos Nito, comandados por Antón de Santiago. En el escenario, un tranvía, un par de percebes, un pedazo de la balaustrada del paseo marítimo y algunas farolas modelo globo, todo de mentirijillas, de cartón piedra, claro. Retales de la vida en la ciudad. Para mofa y escarnio de los habitantes del Palacio de María Pita, ya se armó el belén en pleno carnaval. Patio de butacas lleno La parodia no se deja nada de la actualidad en el tintero. Y los de Nito tampoco dejan títere con cabeza. El patio de butacas se llena de coruñeses con ganas de reírse del poder. Empieza la función y la camarilla real entona el ritmo de Manu Chao para decirle a «Sir Paco» que Nos gustas tú y el obispo utiliza el Ave María de Bisbal para pedirle al alcalde residencia fija en la ciudad. Pero Vázquez sólo piensa en que el estatuto de capitalidad es de Santiago, que «el infierno va estar lleno de bloqueiros» y en fumarse un puro. «Farias de Coruña, no», le recuerda el policía-pepito grillo. Siguen los hits del momento. Con el aserejé la comparsa se burla de las elecciones municipales de mayo, una canción marinera homenajea a los que limpiaron chapapote, otra recuerda lo caro que le saldrá el tranvía a las arcas municipales, a Nostián o que la Torre de Hércules bien se merece ser de la Humanidad. Y todo porque Marineda no se pida «de alcalde a Giuliani».