El Ayuntamiento trata de fomentar la lectura entre las personas con movilidad reducida o enfermas con un nuevo sistema de préstamo apoyado por los voluntarios
03 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?l viaje de los voluntarios comienza en la biblioteca de Castrillón. Belén y Alicia, trabajadoras del centro de lectura, son las intermediarias. Saben los gustos y preferencias de los usuarios del servicio de préstamo a domicilio y escogen el material que les llevarán hasta sus casas. Con el tiempo, el contacto hará que sean los propios voluntarios los que aprendan a conocer a la persona a la que transportan los libros y que ellos mismos elijan lo que les llevarán en el próximo viaje. Ana, una joven sadense estudiante de Audición y Lenguaje, se estrenó estos días como una de las colaboradoras del nuevo sistema de préstamo de libros a domicilio. «Tengo tiempo libre y, además, me interesa la educación especial, que también está algo relacionada con esta ocupación», explica.Y es que el servicio, centralizado en las instalaciones del Castrillón pero al que tiene acceso cualquier coruñés, está destinado a personas que, por cualquier circunstancia, se encuentren con un problema de movilidad. «Sí, también está indicado para alguien que haya tenido un accidente, que tenga una pierna rota o una enfermedad que le impida salir de casa», relata Belén, la bibliotecaria.A Ana le toca desplazarse a la calle Marcial del Adalid, en donde vive uno de los usuarios del servicio. Belén busca un plano para indicarle el camino más fácil y le ofrece el bonobús, ya que el Ayuntamiento es el que corre con todos los gastos que genera esta ocupación a los voluntarios. Viaja cargada con una bolsa con varios libros y una cinta de vídeo. El receptor tendrá un plazo de un mes para devolverlo. Sólo deberá llamar a la biblioteca y concertar cómo y cuándo.«Se trata de ponérselo fácil a todas las partes y de ajustar los horarios. El voluntario es el que fija sus horas de trabajo con nosotros, pero también tratamos de adaptarnos a lo que le venga mejor al usuario», explican desde la biblioteca. Servicio al ciudadano El servicio de préstamo a domicilio nació en noviembre del pasado año. La intención final es un servicio al ciudadano, pero también pretende fomentar la lectura entre los coruñeses. «Se trata de eliminar todas las excusas para leer, y el hecho de que no puedas salir de casa ya ha dejado de serlo», relata Belén. Cuenta también también cómo nació el proyecto. Y explica que fue una idea que surgió desde los programas de voluntariado que pone en marcha el Ayuntamiento de A Coruña y al que, hasta el momento, ya se han sumado ocho personas, todas mujeres, que ofrecen su tiempo para llevar los libros, los discos, las revistas o las películas a quien lo solicite.Tener acceso a ellos es tan fácil como marcar un número de teléfono (981 184 390 ó 981 184 391), conectar por Internet o vía fax y hacerse socio de la biblioteca. «El voluntario le lleva los impresos y nosotros nos ocupamos de todo lo demás», cuenta Belén. Y repite: «Ya no hay excusas para no leer».