Esculturas de altura

La Voz

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Tres alumnos de la escuela Pablo Picasso recibieron los premios que concede el aeropuerto de A Coruña. Niños de la comarca descubren los secretos de Altamira

18 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Alvedro es la terminal favorita de los que tienen miedo a volar. Lo normal es que te quedes en tierra. Te quieres fugar y lo más probable es que tengas que volver a casa a dormir. Ayer, en una más que desapacible tarde, asistí a la entrega de premios del segundo concurso de esculturas que convocó Aena y en él participaron alumnos de la escuela Pablo Picasso. El acto empezó con ligero retraso. Los trabajos Las veinte obras de los jóvenes talentos del centro educativo coruñés estuvieron expuestas en el aeropuerto durante los últimos meses. Los pasajeros habituales de Alvedro, que acumulan horas de espera, se las conocen de memoria. Son lo más visto junto con el luminoso de delayed . El primer premio fue para Isabel Martínez Gestal , que demostró con su obra Plumas que no tiene problemas técnicos y se llevó 1.200 euros. En segunda posición quedó Beatriz Santos García . En la última llamada también apareció otra mujer, María de los Ángeles Merino Ballesteros . Gonzalo Porra l, Nicolás López y Gerardo Martínez , fueron algunos de los directivos y profesores de la escuela Pablo Picasso que acudieron a esta cita de altura que contó con la presencia del director de la instalación Jesús Figueroa . Mientras el vuelo de las seis salía puntual en dirección a Madrid, me facturé hacia la redacción. Allí se quedaron los alumnos dando buena cuenta de un cóctel. Bisontes modernos De unos jóvenes que estudian para ser artistas, a unos niños que dejaron por unas horas las aulas para conocer el origen del arte. Como saben, el Museo de Belas Artes, que dirige Ángeles Penas , acoge estos días la muestra Repintar Altamira. As orixes da pintura que tiene un caracter fundamentalmente didáctico. Y es por ello que cada día pasan por el museo de Zalaeta cientos de chavales de toda la comarca. Ahí tienen a algunos de ellos. Lo hacen muy bien. Dibujar un bisonte parece fácil pero, aunque pintes como un primitivo, tiene su complicación. Siempre pensé que es una pena que las cuevas no estén en nuestra Altamira, la localidad de Culleredo. Sería una gran atracción turística. Por cierto, muy cerca de aquí, en Carral, los pequeños de la casa también son los protagonistas de otra exposición que lleva por título Ecolatas . Organizada por la obra social de Caixa Galicia, los chavales muestran en la casa de cultura del municipio sus trabajos medioambientales. Sigo con artistas, pero veteranos. Debo reconocer que hasta ayer no me sonaba de nada la denominada Accademia Internazionale Gentilizia Il Marzocco de Firenze. ¿Y a ustedes? Pues en unos días dos coruñeses me enviaron sendas cartas en las que la citada academia italiana les comunica su intención de incluirlos como socios. Que ya es casualidad. Primero fue Eduardo Fernández Rivas el que me contó la historia transalpina, y el sábado, durante la coronación de la meiga de las Hogueras de San Juan en el Casino, fue Mari Carmen Calviño la que me entregó los elegantes documentos remitidos desde Livorno. En el caso de esta última también la incluyeron en la nómina de artistas de la academia Greci-Marino. Los dos están encantados con estas distinciones de altos vuelos.