Mecánicos del arte en Vimianzo

Alfredo Suárez A CORUÑA

A CORUÑA

El municipio coruñés fue sede del concierto «Namorados da Costa da Morte», en el que se dieron cita destacados artistas del panorama musical español

15 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Teo Cardalda, Manolo Tena, El Mecánico del Swing y Javier Gurruchaga, juntos en el mismo escenario y con la misma canción. Objetivo: salvar el mar. El artífice de todo fue Joaquín Lera, cantautor que vive en Madrid pero que siente en gallego. Es de Corcubión, y él solo llevó a Vimianzo una representación de los artistas más destacados de España. De los que componen lo que cantan, aclaraba Lera al atender a los medios. Namorados da Costa da Morte era el título y así confesaron haberse quedado los protagonistas de la fiesta solidaria. Trajeron a Galicia arte contra la tristeza. Dejaron pop, blues, letras y la reivindicación de que hace falta respetar a la tierra. Fueron los mecánicos del arte dispuestos a implicarse en el proyecto de Joaquín Lera. Pruebas de sonido Cardalda probaba sonido, Chete Lera esperaba en la puerta y, por ejemplo, Alberto Pérez, el de la Mandrágora, esperaba su turno en unos camerinos improvisados en lo que no había espacio para lujos o los caprichos de las estrellas del rock. Con la colaboración de todos discurrió la noche y así se persiguió el objetivo de aportar un granito de arena limpia a las playas petroleadas. La presencia de la familia Lera fue el otro eje fundamental y argumental de la parte artística. Héctor, Chete y Joaquín fueron generosos con el público aunque tuvieran que tener siempre un ojo pendiente de los artistas, que se desenvolvían a sus anchas en los vestuarios del recinto deportivo. Los representantes de Adega, asociación ecologista que recibirá los beneficios del concierto, explicaron cuáles son las principales necesidades para salvar el mar. Después llegó la música. Cada músico aportó su estilo en tres interrpetaciones. Javier Bergía fue uno de los que arrancaron los primeros aplausos. Alberto Pérez dejó buena prueba de lo que es una trayectoria histórica en la música española. Los platos fuertes fueron Manolo Tena y Javier Gurruchaga. El primero puso las canciones y el de Donosti, el espectáculo. Lo lleva tan dentro que entre gritos pacifistas y ecologistas bailó cantó, bien, y se convirtió en el espectáculo que todos esperaban. La traca final la aportó el omnipresente Enrique Lera junto al resto de los artistas.