Uno de los presentes leyó un manifiesto contra la «agresión» estadounidense y a favor del pueblo iraquí Francisco Vázquez cree que existen muchas otras soluciones sin ser militares
15 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«No a la guerra. Nunca Máis» fue el estribillo de una concentración que ayer, de siete a ocho de la tarde, protagonizaron más de 20.000 coruñeses en el Obelisco. Representantes de los partidos políticos mayoritarios (excepto el PP), asociaciones ecologistas y pacifistas, sindicatos y oenegés se mezclaron con ciudadanos de todas las edades para exigir la paz a los gobiernos norteamericano y español, a los que culparon de «las miles de muertes que se producirán en el ataque». Había unión entre los asistentes. Pero no se mezclaron. La pancarta de los organizadores, sujeta por algún que otro político socialista y nacionalista de la comarca (Cerviño, Luis Vázquez, Antón Tenreiro...) distaba cincuenta metros de la que portaba el alcalde Francisco Vázquez, arropado por los concejales y militantes socialistas, que prefirieron asistir a la cita colocándose a la sombra del Banco Central Hispano.Francisco Vázquez no se dirigió a la masa. Sólo habló a los periodistas. Abogó por un esfuerzo de las instituciones internacionales para frenar la guerra. Cree Vázquez que hay otras soluciones, «pero nunca la guerra». Y a los que están a favor del ataque, les diría que «la paz es posible, condenando al régimen iraquí y con el respeto al derecho internacional». Contra Bush y Aznar Quien sí se dirigió a los más de 20.000 asistentes fue uno de los presentes en la concentración, que leyó un manifiesto contra la guerra y a favor de la paz. Primero se refirió a los muertos que traerá la guerra, y continuó con un serio ataque al gobierno estadounidense, «que quiere mantener el control de la energía con la fuerza». Se preguntó el motivo que lleva a Estados Unidos a exigir el cumplimiento de las resoluciones a Irak «mientras que mira para otro lado en el caso israelí». Y en cuanto a Aznar, asegura que «colocó a España fuera de la legalidad internacional». El acto concluyó con el himno gallego y un anuncio: «Lamentablemente, seguro que nos volveremos a concentrar próximamente para exigir el fin de la guerra».