No se trata de seguir las directrices de Zapatero, ni del PSOE en general. Quienes guían a Vázquez para decir «no a la guerra» son, no se lo pierdan, «el senador demócrata Edward Kennedy y el Papa». Al miembro del clan Kennedy lo citó el alcalde para subrayar que se puede estar contra el ataque a Irak «sin ser antinorteamericano». Más duro es encajar la segunda orientación en un político de dilatada trayectoria en el socialismo: «Voy a ir a la manifestación contra la guerra por las mismas razones que expone su santidad el Papa, porque soy cristiano y católico y su criterio me ayuda a formar mi opinión». Por estos y otros motivos, Francisco Vázquez coincidirá hoy en el Obelisco con los variopintos colectivos que se oponen al ansia bélica de George Bush junior.